Guardémonos de estar enfermos demasiado tiempo, pues pronto se impacientan los mirones, por la usual obligación de manifestar compasión, ya que les cuesta mucho mantener por largo tiempo en sí mismos ese estado,y entonces pasan directamente a sospechar de nuestro carácter, con este razonamiento: «Vosotros merecéis estar enfermos y nosotros no necesitamos ya cansarnos con la compasión».