La desgracia de las literaturas alemana y francesa en los últimos cien años consiste en que los alemanes dejaron demasiado pronto la escuela de los franceses y los franceses, posteriormente, ingresaron demasiado pronto en la escuela de los alemanes.
La desgracia de las literaturas alemana y francesa en los últimos cien años consiste en que los alemanes dejaron demasiado pronto la escuela de los franceses y los franceses, posteriormente, ingresaron demasiado pronto en la escuela de los alemanes.