Las personas que con sus adulaciones quieren aletargar nuestra cautela en el trato con ellas, emplean un medio peligroso, una bebida soporífera, por así decirlo; ésta, cuando no nos adormece, nos mantiene tanto más despiertos.
Las personas que con sus adulaciones quieren aletargar nuestra cautela en el trato con ellas, emplean un medio peligroso, una bebida soporífera, por así decirlo; ésta, cuando no nos adormece, nos mantiene tanto más despiertos.