No tratar nunca con quien no sabe oír, sino que se pone por delante a sí mismo y sus ocurrencias, creyendo así guiar la conversación. Es la señal de un gran egoísta, por muy dotado que esté. Asimismo, es egoísta, sólo que más cortés, quien se obliga a prestar atención.
2 Visualizaciones

Comentarios (0)

ShareOn Facebook WhatsApp X
Iniciar sesión para publicar un comentario.