Uno dice: «Lo noto en mí mismo: este libro es perjudicial». Pero basta con que aguarde, y acaso un día confesará que aquel libro le prestó un gran servicio, al sacar a la luz y hacer visible la enfermedad oculta de su corazón. Las opiniones modificadas no modifican (o modifican muy poco) el carácter de una persona, pero sin duda iluminan ciertos lados del astro de una personalidad que hasta entonces, en otra constelación de opiniones, habían permanecido ocultos e inconcebibles.