El segundo incidente consistió en que, habiéndose establecido con tienda aparte, provisto de banco e instrumentos, dormía en ella y trabajaba para otros; iba después a comer con los suizos de la guardia, gente holgazana, y que por eso se entendían bien con él. Y frecuentemente salían de a dos o tres, armados de escopetas, a cazar pájaros en los viejos monumentos, y no volvían hasta la noche.