El cangrejo se mantenía oculto bajo una piedra y cogía los peces que penetraban en su escondrijo. Sobrevino una crecida, con su devastador arrastre de piedras, las cuales, rodando sobre el cangrejo, lo despachurraron.
El cangrejo se mantenía oculto bajo una piedra y cogía los peces que penetraban en su escondrijo. Sobrevino una crecida, con su devastador arrastre de piedras, las cuales, rodando sobre el cangrejo, lo despachurraron.