Encontrándose el agua en el soberbio mar, que es su elemento, le vino el deseo de subir sobre el aire, y ayudada por el fuego elemental, elevándose en sutil vapor, parecía casi tan ligera como el aire mismo. Subiendo en alto, llegó adonde la atmósfera es menos densa y más fría, y allí fue abandonada del fuego; y las pequeñas partículas condensándose y uniéndose, se hicieron pesadas. Su descenso, convirtió la soberbia en fuga.

El agua

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