Del águila se cuenta que, por mucha hambre que tenga, deja siempre una parte de su presa a los pájaros que la rodean, y éstos, incapaces de conseguir por sí mismos el alimento, la acompañan y aprovechan de su liberalidad.
Del águila se cuenta que, por mucha hambre que tenga, deja siempre una parte de su presa a los pájaros que la rodean, y éstos, incapaces de conseguir por sí mismos el alimento, la acompañan y aprovechan de su liberalidad.