Tropas de animales, como caballos, bueyes, cabras, ovejas, rodeados por las aguas, quedaban aislados en las cumbres de los montes elevados, y apretujados a tal extremo que los más próximos al centro del montón se trepaban en alto y pisoteaban a los demás, causando entre sí gran alboroto. Y muchos de ellos morían por falta de alimento.