La hormiga, por instinto natural, se provee en el verano para el invierno, matando las semillas que va almacenando para que no renazcan, y de ellas se alimenta a su tiempo.
La hormiga, por instinto natural, se provee en el verano para el invierno, matando las semillas que va almacenando para que no renazcan, y de ellas se alimenta a su tiempo.