Van enlazados unos con otros formando a manera de zarzas, y pasan los pantanos nadando con la cabeza levantada, en busca de mejor postura. Si no se unieran de ese modo, perecerían ahogados: modelo de concordia. Cuando el dragón ve un pájaro que vuela por el aire, le arroja un tan fuerte soplo de su aliento, que lo hace caer en su boca.