La hembra ataca al macho —y esto es exclusivamente propio de su especie— abriendo la boca y mordiéndolo con sus agudos dientes hasta matarlo. Los hijos salen de su cuerpo desgarrándole el vientre y causando así su muerte.
La hembra ataca al macho —y esto es exclusivamente propio de su especie— abriendo la boca y mordiéndolo con sus agudos dientes hasta matarlo. Los hijos salen de su cuerpo desgarrándole el vientre y causando así su muerte.