No hay parte alguna de la astrología que no dependa de los rayos visuales y de la perspectiva, hija de la pintura —porque es el pintor quien engendró la perspectiva por necesidad de su arte—. Esa perspectiva enseña a trazar las líneas que limitan las figuras todas de los diversos cuerpos creados por la naturaleza. Sin ella la ciencia del geómetra no existiría.