¿Diremos, acaso, que las virtudes de las hierbas, piedras, plantas, no existen porque los hombres no las han conocido? No, por cierto; diremos, antes bien, que ellas conservan su nobleza, sin la ayuda de las lenguas o letras humanas. Comentarios (0) ShareOn Compartir Facebook WhatsApp X Iniciar sesión para publicar un comentario.