Escritas

Ella, la insojuzgable, no pudo

Rafael Cadenas
Ella, la insojuzgable, no pudo detener la jauría. Oigo voces,

teas, látigos. Desde hace meses están aquí. Les
grito: no soy

el que buscan. Pero ellas conocen su presa: saben que no

me he movido.