Un fuego apaga otro fuego. Una pena se calma con el sufrimiento de otra. Da vueltas hasta que te acometa el vértigo, y te serenarás girando en dirección contraria. Un dolor desesperado, con la aflicción de otro se remedia. Coge en tus ojos alguna nueva infección y desaparecerá el violento veneno del mal antiguo.
455 Visualizaciones

Comentarios (0)

Iniciar sesión para publicar un comentario.