Escritas

Hay dos maneras de refutar

Pablo Neruda
Hay dos maneras de refutar a Neruda: una es no leyéndolo, la otra es leyéndolo a mala fe. Yo he practicado ambas, pero ninguna me dio resultado. Señores y señoras, yo no soy un nerudista improvisado. El tema de Neruda me atrae vigorosamente desde que tengo uso de razón, no hay día que no piense una vez en él por lo menos.