Poemas en este tema

Amor Romántico

Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Respuesta De Vandalio (a Cariteo)

Ni la fuerza del mal, ¡oh Cariteo!,
ni estar lejos del bien desposeído,
ni la mente, verdugo del sentido
cuando más apretada es del deseo,

atormenta tu alma, a lo que creo,
tanto, aunque tanto lo has encarecido,
que si te acuerdas quién la causa ha sido
no juzgues tu llorar por caso feo.

Consuélate, ¡oh pastor tan venturoso!,
pues que éstas del amor solas las flores
y sólo el ser ausente te atormenta.

Déjame a mí llorar, que en los amores
un solo recelar fiero, rabioso,
hace que los demás apenas sienta.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

A Don Jerónimo De Urrea

Ni la africana sierra excelsa y brava,
ni las bárbaras armas, crudas, fieras,
ni tu sangre esparcida en sus riberas,
que el cielo de la honra derramaba,

ni la furia cruel que trastornaba
ante ti tantas naves y galeras,
ni el viento que en el campo las banderas
del fiero Marte a su pesar postraba,

ni la gálida espada y torre fuerte,
ni en Dura el duro asalto y duro hado,
contra del cual no hay fuerza que resista,

pudieron por más mal darte la muerte,
Iberino pastor desventurado,
y agora mueres de una dulce vista.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

A La Princesa De Molfeta

Como al rayo de sol nueva serpiente
en virtud del calor sale y se aviva,
muéstrase más lozana y más altiva
y el esfuerzo y valor doblado siente,

y como mientra el sol no es tan caliente,
la falta del calor hace que viva
tímida, solitaria, obscura, esquiva,
do ni la puede ver ni vea la gente,

tal ha sido de mí, señora mía,
que en virtud del calor de los favores
mientra el sol me duró, ledo vivía,

hasta que los helados disfavores
hicieron encoger mi fantasía,
esconderme y huir de los amores.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

A Doña Cecilia Millás

El amoroso piélago corría
la nave del curioso entendimiento,
y no sin ocasión miraba atento
las islas más hermosas que en él vía.

Al fin de navegar arribé un día,
cansado ya de ver islas sin cuento,
en la bella Sicilia, do contento
quedé de aquel deseo que tenía.

Y visto todo el bien que puede verse,
exclamaba diciendo: «¡Oh soberano
aquél que habrá de ti la alta corona!

»Si por milagro, Amor, puede hacerse,
haz que sea una hora siciliano,
ya que no puede ser de Barcelona».
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Qué Pérdida, Qué Mal, Qué Sentimiento

«Marina de Aragón yace aquí. Espera,
detén el paso y apresura el llanto».
«¿Y éste a quien el dolor aflige tanto
quién es?» «Muerto su bien ya no es el que era».

«¡Ay, rabioso pesar!, ¡ay pena fiera!
¿Es Amor el que cubre obscuro manto?»
«Sí, mas oye qué dice y nota cuánto
el cielo nos llevó, que no debiera»:

Beldad, gracia, valor, virtud, cordura,
ingenio, honestidad, seso, arte y gloria,
linaje y todo el bien que da ventura,

se ha llevado la muerte y por memoria
su nombre mostrará esta piedra dura;
yo tendré cargo de llorar su historia.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Al Sepulcro De Diego De Esquivel

El despojo mortal yace aquí solo,
la beata alma es ya tornada al cielo,
del pastor Esquivel, que fue en el suelo
un émulo de Orfeo, un nuevo Apolo.

Rabiosa muerte de entre nos llevólo;
inmortal fama con piadoso celo
haga su virtud, tendido el vuelo,
se manifieste al uno y otro polo.

Mirad pues, ninfas, musas y pastores
no haya flor en Parnaso, ni Helicona
destile humor que el lauro os tenga verde.

Y pues fue en el cantar de sus amores
el que puso más alta sus corona,
Amor lo llore, que es el que más pierde.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Al Príncipe De Ascoli

Este andar y tornar, ir y volverte,
Lavinio, el caminar y no mudarte,
este incierto partir y no apartarte,
y el irte a despedir y detenerte,

tengo miedo, pastor, que han de encenderte,
como a la mariposa, aquella parte
de libertad que amor quiso dejarte
sana por descuidarte y ofenderte.

Lo mejor del nadar es no ahogarse,
jugar y no perder es buen aviso,
si lo puede excusar quien pisa abrojos.

Mas ¿quién podrá, quién bastará a guardarse
de la hermosa vuelta de unos ojos,
de una boca que os muestra un paraíso?
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Al Príncipe De Ascoli

Ya paresce, pastor, que vas gustando
de los valles de acá, de estas verduras;
ya la manada veo de tus tristuras
irse por estos prados alargando.

Ya amor te espera al paso, y tú llorando
estás hora pasadas desventuras,
y no miras que están mil hermosuras
el son de tu zampoña deseando.

Despierta, pues, pastor, de aquel pesado
sueño que te ha tenido en pena fiera;
deja un poco olvidar la antigua llaga.

Cura con nuevo ardor viejo cuidado;
mira la ninfa bárbara que espera
que a su beldad tu lira inmortal haga.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Al Príncipe De Ascoli

Pastor, ¿cuál ocasión, cuál cosa extraña,
qué infortunio cruel, cuál fiero hado,
te trujo a apacentar nuevo ganado
tan lejos de tu bien, a esta montaña?

La nueva novedad de tal hazaña
me ha tenido confuso y alterado,
sabiendo que no estás sin el cuidado
que solías tener allá en España.

Mira bien cómo vas por esta tierra;
si tienes libertad mira por ella,
que las ninfas de acá son cautelosas.

Por tal beldad, pastor, podrás perdella,
que te dará mil muestras amorosas
y haráte después bárbara guerra.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Al Príncipe De Ascoli

Quien tiene tan honrado pensamiento,
Lavinio, como yo, no es tan ligero
mudar de voluntad sin que primero
pierda con el vivir todo el contento.

No fue el primero ardor el que ahora siento,
mas sé yo bien al fin será el postrero;
éste fue el muy sabroso, éste más fiero,
de este fue el bien igual con el tormento.

Si me quejo, pastor, de mi pastora,
si digo que es cruel, que es una ingrata,
a ti, que de mi ardor sabes la historia,

es la contemplación que me maltrata,
que ora el bien, ora el mal pasado llora,
según amor lo trae a la memoria.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

(al Príncipe De Ascoli)

Lavinio, si el hallarme el alma ajena
del ardor en que había hábito hecho,
te hace de mi fe mal satisfecho,
sin saber la ocasión que el hado ordena,

la historia de disculpa y razón llena,
que me tiene ya en lágrimas deshecho,
podrás leer, do hallarás que el pecho
el objeto mudó, mas no la pena.

Baste, pues, un recaudo, el más honrado:
la más justa ocasión para mudarme
que pudo un corazón mudar cuidado.

Sola una razón hay para culparme:
que las alas de bajo vuelo usado
no debieran tan alto levantarme.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Al Mismo Príncipe (de Ascoli)

A restaurar tornaba el nuevo día
la aurora, cuando el sueño le mostraba
al pastor principal que nos guardaba,
la imagen que, ya muerta, en él vivía,

diciendo: «¡Oh parte que del alma mía
fuiste la que viviendo más amaba!,
del Reino que en el Trino acá esperaba,
por consolarte, el Señor de él acá me envía.

»Cesen, pues, ya las lágrimas y el luto;
¿a qué sirve llorarme, si mi suerte
pasó de grande a muy mayor estado?

»Alégrate, pastor, y con el fruto
del árbol mío que cortó la muerte,
consuela a ti y al español ganado».
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Ya Me Vi De Pavor Puesto Tan Alto

Ya me vi de pavor puesto tan alto,
de los bienes de amor tan regalado,
tan cerca de gozar, tan bien tratado,
que no temiera de fortuna el salto.

Mas, ¡ay, mísero yo!, ¿de qué me exalto,
si ahora de mi bien tan desdeñado,
tan fuera de pavor, tan agraviado
me veo, sin porqué tan pobre y falto?

Ventura, ¿para qué, para qué han sido
juntos tantos regalos y favores?
¿Para qué tanto bien? ¿Para perdello?

Mis altas esperanzas, ¿dó se han ido?
Mas, ¡ay! que es ley de amor en los amores
que quien muda de fe, muera por ello.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Tanto Tiempo He En Amar Perseverado

Tanto tiempo he en amar perseverado
que el flaco ingenio, rústico y grosero,
un pensamiento blando, a veces fiero,
poco a poco lo ha hecho delicado

y aquel sujeto vil atrás dejado
que suele a un amador no verdadero
desvïar de aquel bien puro y sincero
en los amantes de hoy tan poco usado.

Ya sé hacer de sabio diferencia
entre amor y un deseo que es lascivo:
sé cuánto el uno más que el otro vale.

Mostrádome ha mi mal por experiencia
que un triste desear, fogoso, esquivo,
no es amor, ni de amor nace ni sale.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

No Puede Un Corazón Apasionado

No puede un corazón apasionado
claro tener de Amor conocimiento;
mas si la pasión cesa, el sentimiento
puede hablar bien del como avisado.

Yo sé decir quién es, que lo he probado;
toda su calidad entiendo y siento;
y si artero no soy del escarmiento,
no es poco bien quedar escarmentado.

Jamás vi amor honesto o provechoso,
ni puede ser del todo deleitable
naciendo de apetito codicioso.

Porque si la esperanza no es estable,
si el trabajo es más cierto que el reposo,
¿qué deleite dará que sea durable?
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Contra El Influjo Del Contrario Cielo

Contra el influjo del contrario cielo
que a nuestra voluntad cegar porfía,
ha andado trabajando el alma mía
por defenderla de amoroso velo.

Y no bastando aquel divino celo
con que me ha desviado y me desvía,
pudo en el cuerpo más su fantasía,
como en cosa compuesta acá en el suelo.

No debe el alma ser reprehendida,
pues libre sin lesión ninguna queda
y sola la mortal parte ofendida.

Ni basta aquella que nos vuelve en rueda,
por ser elementada nuestra vida,
que contra el cielo defenderla pueda.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Con La Casta Virtud Vive Abrazado

Con la casta virtud vive abrazado
a Amor con traje honesto y peregrino;
venía el traidor al parecer benigno,
mas para hacer mal, más obstinado.

Traía el arco todavía al lado,
y con el gusto aún no ha perdido el tino;
para mi pecho enderezó el camino,
mostrándose de herir muy descuidado.

Yo sin temor de la cruel tormenta,
por verle alegre no curé ampararme,
que la virtud me aseguró del daño.

Ella después me hizo más afrenta,
y dio la flecha a Amor para matarme,
y Amor con ella ejecutó su engaño.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Señora, Si Es Amor, Como Se Entiende

Señora, si es amor, como se entiende,
deseo de gozar la cosa amada,
¿de dó viene que esta alma enamorada
en el gozo mayor su fuego enciende?

Si tanto dura amor cuanto contiende
al desear la cosa deseada,
pues la causa de amor es ya acabada
¿cómo dura el efecto y se defiende?

No es amor tal amor, mas desconcierto;
no es el favor el fin de esta porfía,
aunque muestra ser fin de los amores.

Amor nace del alma; el alma es cierto
que en parte es voluntad, y así la mía
desea la voluntad, no los favores.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Con Gran Curiosidad, Con Gran Cuidado

Con gran curiosidad, con gran cuidado,
por la rara beldad que en ellos vía,
curaba sus cabellos noche y día
el famoso David el hijo amado.

Cuando, crecidos ya, siendo aquejado
del valiente Joab que lo seguía,
de los cabellos que él criado había
para su mal se vio quedar colgado.

Así un luengo esperar, dudoso, incierto,
a costa del vivir crió el deseo
y puso toda en él su confianza;

hasta que, ya el engaño descubierto,
siguiéndome el dolor, quedarse veo
colgado el desear de la esperanza.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

No Me Engañaréis Más, Vana Esperanza

No me engañaréis más, vana esperanza,
mi desengaño ya cerró la puerta,
y esa falsa salud que os trae cubierta,
con el sueño se ira, como es su usanza.

Solía desear una mudanza,
hacer muy gran caudal de cosa incierta,
y agora el desear no se concierta
con mudar, que consiste en confianza.

Ya sé, falsa, quién sois; quitaos el velo;
no me engañarán más vuestras blanduras;
vivir podéis de hoy más con otro dueño.

¡Ay dura ley de Amor! Permite el cielo
que el cabo de tan grandes desventuras
sea mostrarme el bien durmiendo, en sueño.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Gran Señal Es El Ver Que Me Arrepiento

Gran señal es el ver que me arrepiento
para pensar que ya conozco el daño;
pues me quiero apartar de un mal tamaño,
señal es que lo entiendo y que lo siento.

Mas ¿quién me dará, Amor, atrevimiento?
¿Quién me dará un esfuerzo tan extraño
que aquel gesto sabroso del engaño
pueda desarraigar del sentimiento?

Tanta luz de razón, razón me ha dado,
que conozco el error y el desvarío
del que pretende amando se amando;

mas tiene tanta fuerza el ardor mío
que aunque conozco bien que voy errado,
del camino que voy no me desvío.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Tan Alta Al Desear Hallo La Vía

Tan alta al desear hallo la vía,
tanto peligro en ella yo comprendo,
que ni contrasto ya, ni me defiendo,
rendido a la cruel señora mía.

Mas, si bien siento, el fin de mi porfía
es irme poco a poco deshaciendo,
y que lo que me está mejor, entiendo.
No se verá mudar mi fantasía;

no se dirá jamás que de inconstante
no osé seguir tan gloriosa empresa,
ni que me puso algún temor la pena.

Tan ufana está el alma en verse presa,
que si a limar probase la cadena,
hallará que es del más duro diamante.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

En Medio De Mi Mal Vino Cubierto

En medio de mi mal vino cubierto
un tan hermoso bien, tan dulce engaño,
que el alma enamorada de su daño
fue luego con el seso de concierto.

A tiempo vi el peligro descubierto,
que pudiera valerme del engaño
si consintiera Amor que en bien tamaño
tuviera la razón discurso cierto.

Si pudiera apartar del pensamiento
un temor peligroso, obscuro y triste,
¿con quién trocara yo mi buena suerte?

Mas no quiere el vencido sentimiento,
porque el alma que tal hábito viste,
no lo puede dejar salvo por muerte.
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Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Tiéneme En Duda Amor, Por Más Tormento

Tiéneme en duda Amor, por más tormento,
si será o no será lo que deseo;
del sí casi ningún camino veo,
del no dejo engañarme el pensamiento;

del sí le viene esfuerzo al sufrimiento,
del no mayor terneza en lo que creo;
con el sí me regalo y me recreo
cuando del no me asombra el sentimiento.

Mi cuidado, que más tal duda piensa,
dice que un cierto no, no me conviene,
y del incierto sí se desagrada.

Y el alma que entre el sí y el no suspensa
dudando vive, por mejor lo tiene
que el peligro de ser desengañada.
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