Poemas en este tema

Arte

Lope de Vega

Lope de Vega

Pululando De Culto, Claudio Amigo

Pululando de culto, Claudio amigo,
minotaurista soy desde mañana;
derelinquo la frasi castellana,
vayan las Solitúdines conmigo.

Por precursora, desde hoy más me obligo
al aurora llamar Bautista o Juana,
chamelote la mar, la ronca rana
mosca del agua, y sarna de oro al trigo.

Mal afecto de mí, con tedio y murrio,
cáligas diré ya, que no griguiescos
como en el tiempo del pastor Bandurrio.

Estos versos, ¿son turcos o tudescos?
Tú, Letor Garibay, si eres bamburrio,
apláudelos, que son cultidiablescos.
415
Leopoldo María Panero

Leopoldo María Panero

Dedicatoria

Más allá de donde
aún se esconde la vida, queda
un reino, queda cultivar
como un rey su agonía,
hacer florecer como un reino
la sucia flor de la agonía:
yo que todo lo prostituí, aún puedo
prostituir mi muerte y hacer
de mi cadáver el último poema.
585
Leopoldo Marechal

Leopoldo Marechal

De La Cordura

Con pie de pluma recorrí tu esfera,
Mundo gracioso del esparcimiento;
Y no fue raro que jugara el viento
Con la mentira de mi primavera.

Dormido el corazón, extraño fuera
Que hubiese dado lumbre y aposento
Al suplicante Amor, cuyo lamento
Llama de noche al corazón y espera.

Si, fría el alma y agobiado el lomo,
Llegué a tu soledad reveladora
Con pie de pluma y corazón de plomo,

¡Deja que un arte más feliz asuma,
Gracioso mundo, y que te busque ahora
Con pie de plomo y corazón de pluma!
569
Leopoldo Marechal

Leopoldo Marechal

Ídolo

Alfarero sobre el tapiz de los días,
¿con qué barro modelé tu garganta de ídolo
y tus piernas que se tuercen como arroyos?

Mi pulgar afinó tu vientre
más liso que la piel de los tambores nupciales.
He puesto cuerdas al arco nuevo de tu sonrisa
y engarcé dos noches en el sitio de tus ojos...

¡Ídolo de los alfareros!
Yo se que redondeas el cántaro de la mañana
y lo pintas de sol
y lo llenas con una luz rota de pájaros.
Ídolo de los alfareros
que se sientan sobre el tapiz de los días...

He quemado a tu pie
la madera fragante de mi palabra.
El viento no deshojó todavía
un tulipán de música más bonito que tu nombre.

¡Haz que maduren los frutos
y que la lluvia deje su país de llanto,

ídolo de los alfareros
que se sientan sobre el tapiz de los días!

Si no mis odios bailarán
sobre la tierra de tu carne...
464
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

De San Lorenzo El Real Del Escorial

Sacros, altos, dorados capiteles,
Que a las nubes borráis sus arreboles,
Febo os teme por más lucientes soles
Y el cielo por gigantes más crueles.

Depón tus rayos, Júpiter; no celes
Los tuyos, Sol; de un templo son faroles
Que al mayor mártir de los españoles
Erigió el mayor rey de los fieles.

Religiosa grandeza del Monarca
Cuya diestra real al Nuevo Mundo
Abrevia, y el Oriente se le humilla.

Perdone el tiempo, lisonjee la Parca
La beldad desta Octava Maravilla,
Los años deste Salomón Segundo.
303
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

A Don Luis De Vargas

Tú (cuyo ilustre, entre una y otra almena
De la Imperial Ciudad, patrio edificio
Al Tajo mira en su húmido ejercicio
Pintar los campos y dorar la arena),

Descuelga de aquel lauro enhorabuena
Aquellas dos (ya mudas en su oficio),
Reliquias dulces del gentil Salicio,
Heroica lira, pastoral avena.

Llégalas, oh clarísimo mancebo,
Al docto pecho, a la süave boca,
Poniendo ley al mar, freno a los vientos;

Sucede en todo al castellano Febo
(Que ahora es gloria mucha y tierra poca),
En patria, en profesión, en instrumentos.
295
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

Del Marqués De Santa Cruz

No en bronces, que caducan, mortal mano,
Oh católico Sol de los Bazanes
(Que ya entre gloriosos capitanes
Eres deidad armada, Marte humano),

Esculpirá tus hechos, sino en vano,
Cuando descubrir quiera tus afanes
Y los bien reportados tafetanes
Del turco, del inglés, del lusitano.

El un mar de tus velas coronado,
De tus remos el otro encanecido,
Tablas serán de cosas tan extrañas.

De la inmortalidad el no cansado
Pincel las logre, y sean tus hazañas
Alma del tiempo, espada del olvido.
316
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

A Juan Rufo, De Su Austríada

Cantastes, Rufo, tan heroicamente
De aquel César novel la augusta historia,
Que está dudosa entre los dos la gloria
Y a cuál se deba dar ninguno siente.

Y así la Fama, que hoy de gente en gente
Quiere que de los dos la igual memoria
Del tiempo y del olvido haya victoria,
Ciñe de lauro a cada cual la frente.

Debéis con gran razón ser igualados,
Pues fuistes cada cual único en su arte:
Él solo en armas, vos en letras solo,

Y al fin ambos igualmente ayudados:
Él de la espada del sangriento Marte,
Vos de la lira del sagrado Apolo.
297
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

A Juan Rufo, Jurado De Córdoba

Culto Jurado, si mi bella dama
—En cuyo generoso mortal manto
Arde, como en cristal de templo santo,
De un limpio amor la más ilustre llama—

Tu musa inspira, vivirá tu fama
Sin invidiar tu noble patria a Manto,
Y ornarte ha en premio de tu dulce canto
No de verde laurel caduca rama,

Sino de estrellas inmortal corona.
Haga, pues, tu dulcísimo instrumento
Bellos efectos, pues la causa es bella;

Que no habrá piedra, planta, ni persona,
Que suspensa no siga el tierno acento,
Siendo tuya la voz, y el canto de ella.
283
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

Ya Que Con Más Regalo El Campo Mira

Ya que con más regalo el campo mira
(Pues del hórrido manto se desnuda)
Purpúreo el Sol y, aunque con lengua muda,
Suave Filomena ya suspira,

Templa, noble garzón, la noble lira,
Honren tu dulce plectro y mano aguda
Lo que al son torpe de mi avena ruda
Me dicta Amor, Calíope me inspira.

Ayúdame a cantar los dos extremos
De mi pastora, y cual parleras aves
Que a saludar al Sol a otros convidan,

Yo ronco, tú sonoro, despertemos
Cuantos en nuestra orilla cisnes graves
Sus blancas plumas bañan y se anidan.
294
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

Al Conde De Villamediana, Celebrando El Gusto Que Tuvo En Diamantes, Pinturas Y Caballos

Las que a otros negó piedras Oriente,
Émulas brutas del mayor lucero,
Te las expone en plomo su venero,
Si ya al metal no atadas más luciente.

Cuanto en tu camarín pincel valiente,
Bien sea natural, bien extranjero,
Afecta mudo voces, y parlero
Silencio en sus vocales tintas miente.

Miembros apenas dio al soplo más puro
Del viento su fecunda madre bella,
Iris, pompa del Betis, sus colores;

Que fuego él espirando, humo ella,
Oro te muerden en su freno duro,
Oh esplendor generoso de señores.
335
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

En La Enfermedad De Que Murió El Señor Rey Don Felipe Iii

Los rayos que a tu padre son cabello,
Barba, Esculapio, a ti peinas en oro;
Tu facultad en lira humilde imploro,
Dicte números Clío para ello.

Asiste al que dos mundos, garzón bello,
Veneran Rey, y yo deidad adoro;
Purpureará tus aras blanco toro
Que ignore el yugo su lozano cuello.

Piedras lavó ya el Ganges, yerbas Ida
Escondió a otros la de tu serpiente,
O más limada hoy o más lamida;

En polvo, en jugo virtüosamente
Soliciten salud, produzcan vida;
Humano primer Fénix siglos cuente.
233
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

A Un Pintor Flamenco, Haciendo El Retrato De Donde Se Copió El Que Va Al Principio Deste Libr

Hurtas mi vulto y cuanto más le debe
A tu pincel, dos veces peregrino,
De espíritu vivaz el breve lino
En los colores que sediento bebe,

Vanas cenizas temo al lino breve,
Que émulo del barro le imagino,
A quien (ya etéreo fuese, ya divino)
Vida le fió muda esplendor leve.

Belga gentil, prosigue al hurto noble;
Que a su materia perdonará el fuego,
Y el tiempo ignorará su contextura.

Los siglos que en sus hojas cuenta un roble,
Árbol los cuenta sordo, tronco ciego;
Quien más ve, quien más oye, menos dura.
310
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

De Don Francisco De Padilla, Castellano De Milán

A este que admiramos en luciente,
Émulo del diamante, limpio acero,
Igual nos le dio España caballero
Que de la guerra Flandes rayo ardiente.

Laurel ceñido, pues, debidamente,
Las coyundas le fían del severo
Suave yugo, que al lombardo fiero
Le impidió sí, no le oprimió la frente.

¿Qué mucho si frustró su lanza arneses,
Si fulminó escuadrones ya su espada,
Si conculcó estandartes su caballo?

Del Cambresí lo digan los franceses:
Mas no lo digan, no, que en trompa alada
Musa aun no sabrá heroica celebrallo.
263
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

En La Misma Ocasión

Esta de flores, cuando no divina,
Industrïosa unión, que ciento a ciento
Las abejas, con rudo no argumento,
En ruda sí confunden oficina,

Cómplice Prometea en la rapina
Del voraz fue, del lúcido elemento,
A cuya luz suave es alimento
Cuya luz su recíproca es ruina.

Esta, pues, confusión hoy coronada
Del esplendor que contra sí fomenta,
Por la salud, oh Virgen Madre, erijo

Del mayor Rey, cuya invencible espada
En cuanto Febo dora o Cintia argenta
Trompa es siempre gloriosa de tu Hijo.
253
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

Al Conde De Villamediana, De Su Faetón

En vez de las Helíades, ahora
Coronan las Pïérides el Pado,
Y tronco la más culta levantado,
Suda electro en los números que llora.

Plumas vestido ya las aguas mora
Apolo, en vez del pájaro nevado
Que a la fatal del Joven fulminado
Alta rüina, voz debe canora.

¿Quién, pues, verdes cortezas, blanca pluma
Les dio? ¿Quién de Faetón el ardimiento,
A cuantos dora el Sol, a cuantos baña

Términos del océano la espuma,
Dulce fía? Tú métrico instrumento,
Oh Mercurio del Júpiter de España.
229
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

De La Capilla De Nuestra Señora Del Sagrario, De La Santa Iglesia De Toledo, Entierro Del Car

Esta que admiras fábrica, esta prima
Pompa de la esculptura, oh caminante,
En pórfidos rebeldes al diamante,
En metales mordidos de la lima,

Tierra sella, quen tierra nunca oprima;
Si ignoras cuya, el pie enfrena ignorante,
Y esa inscripción consulta, que elegante
Informa bronces, mármoles anima.

Generosa piedad urnas hoy bellas
Con majestad vincula, con decoro,
A las heroicas ya cenizas santas

De los que, a un campo de oro cinco estrellas
Dejando azules, con mejores plantas
En campo azul, estrellas pisan de oro.
250
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

De Los Que Censuraron Su Polifemo

Pisó las calles de Madrid el fiero
Monóculo galán de Galatea,
Y cual suele tejer bárbara aldea
Soga de gozques contra forastero,

Rígido un bachiller, otro severo,
(Crítica turba al fin, si no pigmea)
Su diente afila y su veneno emplea
En el disforme cíclope cabrero.

A pesar del lucero de su frente,
Le hacen oscuro, y él en dos razones,
Que en dos truenos libró de su Occidente:

«Si quieren», respondió, «los pedantones
Luz nueva en hemisferio diferente,
Den su memorïal a mis calzones».
524
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

Inscripción Para El Sepulcro De Domínico Greco

Esta en forma elegante, oh peregrino,
De pórfido luciente dura llave
El pincel niega al mundo más süave,
Que dio espíritu a leño, vida a lino.

Su nombre, aun de mayor aliento dino
Que en los clarines de la Fama cabe,
El campo ilustra de ese mármol grave.
Venérale, y prosigue tu camino.

Yace el Griego. Heredó Naturaleza
Arte, y el Arte, estudio; Iris, colores;
Febo, luces —si no sombras, Morfeo.—

Tanta urna, a pesar de su dureza,
Lágrimas beba y cuantos suda olores
Corteza funeral de árbol sabeo.
391
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

Para El Principio De La Historia Del Señor Rey Don Felipe Ii, De Luis De Cabrera

Vive en este volumen el que yace
En aquel mármol, Rey siempre glorioso;
Sus cenizas allí tienen reposo,
Y dellas hoy él mismo aquí renace.

Con vuestra pluma vuela, y ella os hace,
Culto Cabrera, en nuestra edad famoso;
Con las suyas le hacéis victorïoso
Del Francés, Belga, Lusitano, Trace.

Plumas de un Fénix tal, y en vuestra mano,
¿Qué tiempo podrá haber que las consuma,
Y qué invidia ofenderos, sino en vano?

Escriba lo que vieron, tan gran pluma,
De los dos mundos, uno y otro plano,
De los dos mares, una y otra espuma.
251
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

Para Lo Mismo

Segundas plumas son, oh lector, cuantas
Letras contiene este volumen grave;
Plumas siempre gloriosas, no del ave
Cuyo túmulo son aromas tantas:

De aquel sí, cuyas hoy cenizas santas
Breve pórfido sella en paz suave;
Que en poco mármol mucho Fénix cabe,
Si altamente negado a nuestras plantas.

De sus hazañas, pues, hoy renacido,
Debe a Cabrera el Fénix, debe el mundo
Cuantas segundas bate plumas bellas.

A Cabrera español Livio segundo
Eternizado, cuando no ceñido
De iguales hojas que Filipo estrellas.
294
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

Oh, Bien Haya Jaén, Que En Lienzo Prieto

Oh, bien haya Jaén, que en lienzo prieto
De luces mil de sebo salpicado
Su túmulo paró, y de pie quebrado
En dos antiguas trovas sin conceto.

Écija se ha esmerado, yo os prometo,
Que en bultos de papel y pan mascado
Gastó gran suma, aunque no han acabado
Entre catorce abades un soneto.

Todo es obras de araña con Baeza,
Donde el fiel vasallo el regimiento
Pinos corta, bayetas solicita:

Hallaron dos, y toman una pieza
Para el tumbo real o monimento
¡Nunca muriera doña Margarita!
216
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

Al Padre Francisco De Castro, De Su Libro Retórica

Si ya el griego orador la edad presente,
O el de Arpinas dulcísimo abogado
Merecieran gozar, más enseñado
Éste quedara, aquél más elocuente,

Del bien decir bebiendo en la alta fuente,
Que en tantos ríos hoy se ha desatado
Cuantos en culto estilo nos ha dado
Libros vuestra Retórica excelente.

Vos reducís, oh Castro, a breve suma
El difuso canal desta agua viva;
Trabajo tal el tiempo no consuma,

Pues de laurel ceñido y sacra oliva,
Hacéis a cada lengua, a cada pluma,
Que hable néctar y que ambrosía escriba.
308
Luis de Góngora y Argote

Luis de Góngora y Argote

Para La Cuarta Parte De La Pontificial Del Doctor Babia

Este, que Babia al mundo hoy ha ofrecido
Poema, si no a números atado,
De la disposición antes limado
Y de la erudición después lamido,

Historia es culta, cuyo encanecido
Estilo, si no métrico, peinado,
Tres ya pilotos del bajel sagrado
Hurta al tiempo y redime del olvido.

Pluma, pues, que claveros celestiales
Eterniza en los bronces de su historia,
Llave es ya de los tiempos, y no pluma.

Ella a sus nombres puertas inmortales
Abre, no de caduca, no, memoria,
Que sombras sella en túmulos de espuma.
193