Poemas en este tema

Alma

Mario Benedetti

Mario Benedetti

La Vida Ese Paréntesis

Cuando el no ser queda en suspenso
se abre la vida ese paréntesis
con un vagido universal de hambre

somos hambrientos desde el vamos
y lo seremos hasta el vámonos
después de mucho descubrir
y brevemente amar y acostumbrarnos
a la fallida eternidad

la vida se clausura en vida
la vida ese paréntesis
también se cierra incurre
en un vagido universal
el último

y entonces sólo entonces
el no ser sigue para siempre
774
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Ruinas

RUINAS

se deslumbraron mis ruinasJUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Yo también tengo ruinas

y si acudo al pasado

ya no sé a quién o a quiénes

busco entre los escombros

son ruinas sin prestigio

sin guías y con musgo

inmensas y mezquinas

señas de lo que fui

columpios desnudeces

huellas crepusculares matutinas nocturnas

la luna las descubre

les dice lo que eran

columnas de tesón cúmulos de experiencia

pedernales de amor

catacumbas de miedo


yo también tengo ruinas

pero no deslumbradas

sino ciegas distantes

residuos de palabras

vestigios de rencores

esquirlas de castigos

reliquias de caricias

ruinas tan taciturnas

calimas de la pena

albergan sus fantasmas

como todas las ruinas

y como todas dejan

escuchar su lamento


yo también tengo ruinas

meses y años troceados

muñones de confianza

perdones en añicos

piedras en las que a veces

me reconozco entonces

amo la piel rugosa

de mis hermanas ruinas

840
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Rescates

RESCATES

muriendo de costumbre
y llorando de oídoCÉSAR VALLEJO

Este regreso no era obligatorio

sin embargo

la mano encuentra su cuchara

el paso su baldosa

el corazón su golpe de madera

el abrazo su brazo o su cintura

la pregunta su alguien

los ojos su horizonte

la mejilla su beso o su garúa

el orgullo su dulce fundamento

el pellejo su otoño

la memoria su rostro decisivo

los rencores su vaina

el reloj su lujuria tempranera

el dolor su no olvido o su neblina

el paladar sus uvas

el loor su desastre

la nostalgia su lecho


o sea

perdón vallejo

aquí estoy otra vez

viviendo de costumbre

celebrando de oído

744
Mario Benedetti

Mario Benedetti

El Silencio Del Mar

EL SILENCIO DEL MAR

y el silencio del mar, y el de su vida.José Hierro


El silencio del mar

brama un juicio infinito

más concentrado que el de un cántaro

más implacable que dos gotas


ya acerque el horizonte o nos entregue

la muerte azul de las medusas

nuestras sospechas no lo dejan


el mar escucha como un sordo

es insensible como un dios

y sobrevive a los sobrevivientes


nunca sabré que espero de él

ni que conjuro deja en mis tobillos

pero cuando estos ojos se hartan de baldosas

y esperan entre el llano y las colinas

o en calles que se cierran en más calles

entonces sí me siento náufrago

y sólo el mar puede salvarme.

665
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Patria Es Humanidad

PATRIA ES HUMANIDAD

Patria es humanidadJosé Martí


La manzana es un manzano

y el manzano es un vitral

el vitral es un ensueño

y el ensueño un ojalá

ojalá siembra futuro

y el futuro es un imán

el imán es una patria

patria es humanidad


el dolor es un ensayo

de la muerte que vendrá

y la muerte es el motivo

de nacer y continuar

y nacer es un atajo

que conduce hasta el azar

los azares son mi patria

patria es humanidad


mi memoria son tus ojos

y tus ojos son mi paz

mi paz es la de los otros

y no se si la querrán

esos otros y nosotros

y los otros muchos más

todos somos una patria

patria es humanidad


una mesa es una casa

y la casa un ventanal

las ventanas tienen nubes

pero sólo en el cristal

el cristal empaña el cielo

cuando el cielo es de verdad

la verdad es una patria

patria es humanidad


yo con mis manos de hueso

vos con tu vientre de pan

yo con mi germen de gloria

vos con tu tierra feraz

vos con tus pechos boreales

yo con mi caricia austral

inventamos una patria

patria es humanidad

917
Mario Benedetti

Mario Benedetti

José Martí Pregonero

Tu nombre es como el crisol
donde se funde la hazaña
tu nombre es como la caña
que endulza con lluvia y sol
de su destino naciente
sólo tu pueblo es el dueño
cual figuraban en tus sueño
por fin es libre tu gente

josé marti pregonero
no moriste en tu pregón
tus versos viven y son
pregones de un pueblo entero

tu isla exporta el verano
y hay flambollán y justicia
la buena tierra nutricia
da frutos para el cubano
tu nombre es como el crisol
donde se funde la hazaña
tu nombre es como la caña
que endulza con lluvia y sol
tan sobrio y tan desbordante
tan bueno y tan orgulloso
tan firme y tan generoso
tan pequeño y tan gigante

tan profundamente isleño
tan claramente cubano
tan latinoamericano
en tu suelo y en tu sueño

siempre nos tienes despierto
con tu constante mirada
con tu suerte despejada
y con tu fe de ojos abiertos

tu nombre es como el crisol
donde se funde la hazaña
tu nombre es como la caña
que endulza con lluvia y sol.
799
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Zapping De Siglos

Ahora que este siglo
uno cualquiera
se deshilacha se despoja
de sus embustes más canallas
de sus presagios más obscenos
ahora que agoniza como una bruja triste
¿tendremos el derecho de inventar un desván
y amontonar allí / si es que nos dejan
los viejos infortunios / los tumores del alma
los siniestros parásitos del miedo?

lo atestigua cualquier sobreviviente
la muerte es tan antigua como el mundo
por algo comparece en los vitrales
de las liturgias más comprometidas
y las basílicas en bancarrota

lo vislumbra cualquier atormentado /
el poder malasombra nos acecha
y es tan injusto como el sueño eterno
por algo acaba con los espejismos
y la pasión de los menesterosos /
archisabido es que sus lázaros
no se liberan fácilmente
de los sudarios y las culpas

quiero pensar el cielo cuando estaba
sin boquetes y sin apocalipsis
quiero pensarlo cuando era
el complemento diáfano del mar
pensar el mar cuando era limpio
y las aletas de los peces
acariciaban los tobillos
de nuestras afroditas en agraz

pensar los bosques / la espesura
no esos desiertos injuriosos
en que han ido a parar
sino como árboles y sombra
como follajes bisabuelos

¿a dónde irán los niños y los perros
cuando el siglo vecino nos dé alcance?

¿niños acribillados como perros?
¿perros abandonados como niños?

¿a dónde irán los caciquillos
los náufragos de tierra firme
los alfareros de la envidia
los lascivos y los soplones
de las llanuras informáticas?

¿dónde se afincarán los coitos baladíes
las gargantas profundas / los colores
del ciego / los solemnes esperpentos /
los síndromes de chiapas y estocolmo?

¿qué será del amor
y qué del odio
cuando el siglo vecino nos dé alcance?

este fin de centuria es el desquite
de los rufianes y camanduleros
de los callados cuando el hambre aúlla
de los ausentes cuando pasan lista
de los penosos vencedores
y los tributos del olvido
de los abismos cada vez más hondos
entre carentes y sobrados
de las erratas en los mapas
hidrográficos de la angustia

los peregrinos reivindican
un lugarcito en el futuro
pero el futuro cierra cuentas
y claraboyas y postigos

los peregrinos ya no rezan
cruje la fe de los vencidos
y en el umbral de la carroña
un caracol arrastra el rastro

los peregrinos todavía
aman / creyendo que el amor
última thule / ese intangible
los salvará del infortunio

los peregrinos hacen planes
y sin aviso fundan sueños
están desnudos como amantes
y como amantes sienten frío

los peregrinos desenroscan
su corazón a la intemperie
y en el reloj de los latidos
se oye que siempre acaso nunca

los peregrinos atesoran
ternuras lástimas inquinas
lavan sus huesos en la lluvia
las utopías en el limo

los que deciden cantan loas
a los horteras del dinero /
los potentados del hastío
precisan mitos como el pan

los que deciden glorifican
a los verdugos del placer
a cancerberos y pontífices
inquisidores de los cuerpos

desde su cúpula de nailon
una vez y otra y otra vez
los que deciden se solazan
con el espanto de los frágiles

tapan el sol con un arnero
se esconde el sol / queda el arnero
los memoriosos abren cancha
para el misil de la sospecha

¿cómo vendrá la otra centuria?
¿siglo cualquiera? ¿siglo espanto?
¿con asesinos de juguete
o con maniáticos de veras?

cuando no estemos ¿quién tendrá
ojos que ahora son tus ojos?
¿quién surgirá de las cenizas
para bregar contra el olvido?

¿quienes serán amos del aire?
¿los pararrayos o los buitres?
¿los helicópteros? ¿los cirros?
¿las golondrinas? ¿las antenas?

temo que vengan los gigantes
a concedernos pequeñeces
o el dios silvestre nos abarque
en su bostezo universal

el pobre mundo sin nosotros
será peor / a no dudarlo /
pero en su caja de caudales
habrá una nada / toda de oro

¿dará vergüenza ese silencio?
¿o será un saldo del bochorno?
¿habrá un mutismo generalizado?
¿o alguna sorda tocará el oboe?

damas y caballeros / ya era tiempo
de baños unisex / el buen relajo
será por suerte constitucional
durante el rictus de la primavera

no nos roben el ángelus ni el cénit
ni las piernas de efímeras muchachas
no elaboren un siglo miserable
con fanatismo y sábanas de virgen

¿habrá alquimistas que divulguen
su panacea en inglés básico?
¿habrá floristas para putas?
¿verdugos para ejecutores?

¿cabrá la noche en los cristales?
¿cabrán los cuerpos en la noche?
¿cabrá el amor entre los cuerpos?
¿cabrá el delirio en el amor?

el siglo próximo es aún
una respuesta inescrutable
los peregrinos peregrinan
con su mochila de preguntas

el siglo light está a dos pasos
su locurita ya encandila
al cuervo azul lo embalsamaron
y ya no dice nunca más
766
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Cotidiana Iii

Esta cotidiana no se apoya en ninguna mutación trascendente

hoy es tan sólo un viernes de poca monta

sin noticias o trazos demasiado malos

ni tampoco demasiado buenos funcionan normalmente

las endocrinas y los semáforos

las pompas fúnebres y las de jabón

unos llegan berreando otros parten silentes

otros más se aprontan a llegar o a partir

en líneas generales el pronóstico del tiempo

acierta por fin con las turbonadas

y es justo subrayar que hoy ha logrado

truenos corroborantes

esta cotidiana es tan sólo costumbr

apenas un viernes de pobre vestimenta

pero aquí se levantan las casas del hombre

a veces existen con un ruido infernal

y otras veces duermen en silencio amoroso

sólo interrumpido por crujiditos

que pueden ser jadeos conyugales

o también calambres de la madera

sin embargo allí crecen el trabajo y la muerte

el vientre rebosante de futuro

y el viejo que no puede con sus huesos

entran por las persianas tataguas y mosquitos

y hay un latido general que es la vida

sólo rutina y sin embargo

las manos besan

los ojos palpan

los labios ven

nosotros

es decir nuestros otros

venimos

vienen

a explorar la memoria milagrosa y austera

no hay tiempo que perder

más bien hay mucho tiempo que ganar

mientras atisbo con audacia y cautela

por entre mis dedos más o menos fogueados

y veo que entre vestigios tristes y rutinarios

nacen flores de rutinario regocijo

tan sólo hábito y querencia

el enjambre adolescente se encamina a sus clásicos manantiales

pero antes de llegar se cruza con los veteranos que regresan

y los árboles ya no saben qué hacer con las preguntas

tan sólo práctica y costumbre

y de vez en cuando un salto de prodigio

en el que algunos se desnucan y otros cambian el mundo

y con las nucas rotas y las glorias que alumbran

con mártires de un día y visionarios de medio siglo

se va armando la historia como un sueño portátil

la rutina es después de todo una crisálida

una comarca de posibilidades e imposibles

de la costumbre puede estallar lo insólito

del hábito el deshábito

por eso este viernes de opaca textura

es casi un campamento de recuerdos

un filtro de presagios

uno de los confines del futuro

tallo ritual de lo ordinario

y también bulbo de lo extraordinario

sabemos algo de lo que está muriendo

pero muy poco de lo que empieza a ser

este viernes turbio durante el cual se gestan

sórdidas guerras frías y escaramuzas ígneas

mientras el consumismo se dedica a llenar

nuestras necesidades más innecesarias

el lujo escupe dádivas sobre la miseria

y a veces la miseria escupe metralla

esta jornada sin toque de campanas

sin titulares a ocho columnas

ni aguaceros radioactivos

sin naufragios ideológicos

ni exorcismos generacionales

lleva en sí misma el triunfo y el desastre

y la infinitesimal responsabilidad que nos toca

de una disyuntiva a nivel de universo

resulta sin embargo abrumadora

así de esta rutina vulnerable

de esta costumbre de inclemencia y cielo

de este hábito propenso a la aventura

de esta querencia con señales de humo

debemos elegir o tan sólo inventar

un largo paso desacostumbrado

una limpia e intrépida zancada

una rampa que no lleve al abismo

un envión que tumbe las derrotas

un trampolín que nos lance a mañana

aunque allí nos espere otra ruina

otra vida común

otra crisálida.
769
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Otra Noción De Patria

Vamos a ver, hombre;

cuéntame lo que pasa,

que yo, aunque grite, estoy siempre a tus órdenes.César Vallejo


Hoy amanecí con los puños cerrados

pero no lo tomen al pie de la letra

es apenas un signo de pervivencia

declaración de guerra o de nostalgia

a lo sumo contraseña o imprecación

al ciclo sordomudo y nubladísimo


sucede que ya es el tercer año

que voy ele gente en pueblo

ele aeropuerto en frontera

ele solidaridad en solidaridad

de cerca en lejos

de apartado en casilla

de hotelito en pensión

de apartamentito casi camarote

a otro con teléfono y water-comedor


además

de tanto mirar hacia el país

se me fue desprendiendo la retina

ahora ya la prendieron de nuevo,

así que miro otra vez hacia el país


llena pletórica de vacíos

mártir de su destino provisorio

patria arrollada en su congoja

puesta provisoriamente a morir

guardada por sabuesos no menos provisorios


pero los hombres de mala voluntad

no serán provisoriamente condenados

para ellos no habrá paz en la tierrita

ni de ellos será el reino de los cielos

ya que como es público y notorio

no son pobres de espíritu


los hombres de mala voluntad

no sueñan con muchachas y justicia

sino con locomotoras y elefantes

que acaban desprendiéndose de un guinche ecuánime

que casualmente pende sobre sus testas

no sueñan como nosotros con primaveras y alfabetizaciones

sino con robustas estatuas al gendarme desconocido

que a veces se quiebran como mazapán


los hombres de mala voluntad

no todos sino los verdaderamente temerarios

cuando van al analista y se confiesan

somatizan el odio y acaban vomitando


a propósito

son ellos que gobiernan

gobiernan con garrotes expedientes cenizas

con genuflexiones concertadas

y genuflexiones espontáneas

minidevaluaciones que en realidad son mezzo

mezzodevaluaciones que en realidad son macro


gobiernan con maldiciones y sin malabarismos

con malogros y malos pasos

con maltusianismo y malevaje

con malhumor y malversaciones

con maltrato y malvones

ya que aman las flores como si fueran prójimos

pero no viceversa


los hombres de pésima voluntad

todo lo postergan y pretergan

tal vez por eso no hacen casi nada

y ese poco no sirve


si por ellos fuera le pondrían

un durísimo freno a la historia

tienen pánico (le que ésta se desboque

y les galopo por encima pobres

tienen otras inquinas verbigracia

no les gustan los jóvenes tú el himno

los jóvenes bah no es una sorpresa

el himno porque dice tiranos temblad

y eso les repercute en el duodeno

pero sobre todo les desagrada

porque cuando lo oyen

obedecen y tiemblan

sus enemigos son cuantiosos y tercos

marxistas economistas niños sacerdotes

pueblos y más pueblos

qué lata es imposible acabar con los pueblos

y casi cien catervas internacionales

due tienen insolentes exigencias

como pan nuestro y amnistía

no se sabe por qué

los obreros y estudiantes no los aman


sus amigos entrañables tienen

algunas veces mala entraña

digamos Pinochet v el apartheid

dime con quién andas y te diré go home


también existen leves contradicciones

algo así como una dialéctica de oprobio

por ejemplo un presidio se llama libertad

de modo que si dicen con orgullo

aquí el ciudadano vive en libertad

significa que tiene diez años de condena


es claro en apariencia nos hemos ampliado

ya que invadimos los cuatro cardinales

en venezuela hay como treinta mil

incluidos cuarenta futbolistas

en sidney oceanía

hay una librería de autores orientales

que para sorpresa de los australianos

no son confucio ni lin yu tang

sino onetti vilariño arregui espínola

en barcelona un café petit montevideo

y otro localcito llamado el quilombo

nombre que dice algo a los rioplatenses

pero muy poca cosa a los catalanes

en buenos aires setecientos mil o sea no caben más

v así en méxico nueva york porto alegre la habana

panamá quito argel estocolmo parís

lisboa maracaibo lima amsterdam madrid

roma xalapa pau caracas san francisco montreal

bogotá londres mérida goteburgo moscú

efe todas partes llegan sobres de la nostalgia

narrando cómo hay que empezar desde cero

navegar por idiomas que apenas son afluentes

construirse algún sitio en cualquier sitio

a veces
lindas
veces
con manos solidarias

y otras
amargas
veces
recibiendo en la nunca

la mirada xenófoba


de todas partes llegan serenidades

de todas partes llegan desesperaciones

oscuros silencios de voz quebrada

uño de cada mil se resigna a ser otro


v sin embargo somos privilegiados


con esta rabia melancólica

este arraigo tan nómada

este coraje hervido en la tristeza

este desorden este no saber

esta ausencia a pedazos

estos huesos que reclaman su lecho

con todo este derrumbe misterioso

con todo este fichero de dolor

somos privilegiados


después de todo amamos discutimos leemos

aprendemos sueco catalán portugués

vemos documentales sobre el triunfo

en vietnam la libertad de angola

fidel a quien la historia siempre absuelve

y en una esquina de carne y hueso

miramos cómo transcurre el mundo

escuchamos coros salvacionistas y afónicos

contemplamos viajeros y laureles

aviones que escriben en el cielo

y tienen mala letra

soportamos un ciclón de trópico

o un diciembre de nieve


podemos ver la noche sin barrotes

poseer un talismán o
en su defecto un perro

hostezar escupir lagrimear

soñar suspirar confundir

quedar hambrientos o saciados

trabajar permitir maldecir

jugar descubrir acariciar

sin que el ojo cancerbero vigile


pero

y los otros

qué pensarán los otros

si es que tienen ánimo y espacio

para pensar en algo


qué pensarán los que se encaminan

a la máquina buitre a
la tortura hiena

qué quedará a los que jadean de impotencia

qué a los que salieron semimuertos

e ignoran cuándo volverán al cepo

qué rendija de orgullo

qué gramo de vida

ciegos en su capucha

mudos de soledad

inermes en la espera


ni el recurso les queda de amanecer puteando

no sólo oyen las paredes

también escuchan los colchones si hay

las baldosas si hay

el inodoro si hay

y los barrotes que ésos siempre hay


cómo recuperarlos del suplicio y el tedio

cómo salvarlos de la muerte sucedánea

cómo rescatarlos del rencor que carcome


el exilio también tiene barrotes


sabemos dónde está cada ventana

cada plaza cada madre cada loma

dónde está el mejor ángulo ele cíelo

cómo se mueven las dunas y gaviotas

dónde está la escuelita con el hijo

del laburante que murió sellado

dónde quedaron enterrados los sueños

de los muertos y también de los vivos

dónde quedó el resto del naufragio

y dónde están los sobrevivientes


sabemos dónde rompen las olas más agudas

y dónde y cuándo empalaga la luna

y también cuándo sirve como única linterna


sabemos todo eso y sin embargo

el exilio también tiene barrotes


allí donde el pueblo a durísimas penas

sobrevive entre la espada tan fría que da asco

y la pared que dice libertad o muer

porque el adolesente ya no pudo


allí pervierte el aire una culpa innombrable

tarde horrenda de esquinas sin muchachos

hajo un sol que se desploma como buscando

el presidente ganadero y católico

es ganadero basta en sus pupilas bueyunas

y preconciliar pero de trento

el presidente es partidario del rigor

y la exigencia en interrogatorios

hay que aclarar que cultiva el pleonasmo

ya que el rigor siempre es exigente

y la exigencia siempre es rigurosa

tal vez quiso decir algo más simple

por ejemplo que alienta la tortura


seguro el presidente no opinaría lo mismo

si una noche pasara de ganadero a perdidoso

y algún otro partidario kyric eleison

del rigor y la exigencia kyrie eleison

le metiera las bueyunas en un balde de mierda

pleonasmo sobre el que hay jurisprudencia


parece que las calles ahora no tienen baches

y después del ángelus ni baches ni transeúntes

los jardines públicos están preciosos

las estatuas sin caca de palomas


después de todo no es tan novedoso

los gobiernos musculosos siempre se jactan

de sus virtudes municipales


es cierto que esos méritos no salvan un país

tal vez haya algún coronel que lo sepa


al pobre que quedó a solas con su hambre

no le importa que esté cortado el césped

los padres que pagaron con un hijo al contado

ignoran esos hoyos que tapó el intendente


a juana le amputaron el marido

no le atañe la poda de los plátanos


los trozos de familia no valoran

la sólida unidad de las estatuas


de modo que no vale la gloria ni la pena

que gasten tanto erario en ese brillo


aclaro que no siempre

amanezco con los puños cerrados


hay mañanas en que me desperezo

y cuando el pecho se me ensancha

y abro la boca como pez en el aire

siento que aspiro una tristeza húmeda

una tristeza que me invade entero

y que me deja absorto suspendido

y mientras ella lentamente se mezcla

con mi sangre y hasta con mi suerte

pasa por viejas y nuevas cicatrices

algo así como costuras mal cosidas

que tengo en la memoria en el estómago

en el cerebro en las coronarias

en un recodo del entusiasmo

en el fervor convaleciente

en las pistas que perdí para siempre

en las huellas que no reconozco

en el rumbo que oscila como un péndulo


y esa tristeza madrugadora y gris

pasa por los rostros de mis iguales

Unos lejanos perdidos en la escarcha

otros no sé dónde
deshechos o rehechos


el viejo que aguantó y volvió a aguantar

la llaca con la boca destruida

el gordo al que castraron

y los otros los otros y los otros

otros innumerables y fraternos

mi tristeza los toca con abrupto respeto

y las otras las otras y las otras

otras esplendorosas y valientes

mi tristeza las besa una por una


no sé qué les debemos

pero eso que no sé

sé que es muchísimo


esto es una derrota

hay cine decirlo

vamos a no mentirnos nunca más

a no inventar triunfos de cartón


si quiero rescatarme

si quiero iluminar esta tristeza

si quiero no doblarme de rencor

ni pudrirme de resentimiento

tengo que excavar hondo

hasta mis huesos

tengo que excavar hondo en el pasado

y hallar por fin la verdad maltrecha

con mis manos que ya no son las mismas


pero no sólo eso

tendré que excavar hondo en el futuro

y buscar otra vez la verdad

con mis manos que tendrán otras manos


que tampoco serán ya las mismas

pues tendrán otras manos


habrá que rescatar el vellocino

que tal vez era sólo de lana

rescatar la verdad más sencilla

y una vez que la hayamos aprendido

y sea tan nuestra como

las articulaciones o los tímpanos

entonces basta basta basta

de autoflagelaciones y de culpas

todos tenemos nuestra rastra

claro

pero la autocrítica

no
es una noria

no voy a anquilosarme en el reproche

y no voy a infamar a mis hermanos

el baldón y la ira los reservo

para los hombres de mala voluntad

para los que nos matan nos expulsan

nos cubren de amenazas nos humillan

nos cortan la familia en pedacitos

nos quitan el país verde y herido

nos quieren condenar al desamor

nos queman el futuro

nos hacen escuchar cómo crepita


el baldón y la ira

que esto quede bien claro

yo los reservo para el enemigo


con mis hermanos porfiaré

es natural

sobre planes y voces

trochas atajos y veredas

pasos atrás y pasos adelante

silencios oportunos omisiones que no

coyunturas mejores o peores

pero tendré a la vista que son eso

hermanos


si esta vez no aprendemos

será que merecemos la derrota

y sé que merecemos la victoria


el paisito está allá

y
es una certidumbre

a lo mejor ahora está lloviendo

allá sobre la tierra


y aquí

bajo este transparente sol de libres

aquella lluvia cala hasta mis bronquios

me empapa la vislumbre

me refresca los signos

lava mi soledad


la victoria es tan sólo

un tallito que asoma

pero esta lluvia patria

le va a hacer mucho bien

creo que la victoria estará como yo

ahí nomás germinando

digamos aprendiendo a germinar

la buena tierra artigas revive con la lluvia

habrá uvas y duraznos y vino

barro para amasar

muchachas con el rostro hacia las nubes

para que el chaparrón borre por fin las lágrimas


ojalá que perdure

hace bien este riego

a vos a mí al futuro

a la patria sin más


hace bien si llovemos mi pueblo torrencial

donde estemos

allá

o
en cualquier parte


sobre todo si somos la lluvia y el solar

la lluvia y las pupilas y los muros

la bóveda la lluvia y el ranchito

el río y los tejados y la lluvia


furia paciente

lluvia

iracundo
silencio

allá y en todas partes


ah tierra lluvia pobre

modesto pueblo torrencial


con tan buen aguacero

la férrea dictadura

acabará oxidándose


y la victoria crecerá despacio

como siempre han crecido las victorias.

850
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Rostro De Vos

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.
886
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Saberte Aquí

Podés querer el alba
cuando quieras
he conservado intacto
tu paisaje
podés querer el alba
cuando ames
venir a reclamarte
como eras

aunque ya no seas vos
aunque mi amor te espere
quemándose en tu azar
y tu sueño sea eso
y mucho más

esta noche otra noche
aquí estarás
y cuando gima el tiempo
giratorio
en esta paz ahora
dirás
quiero esta paz

ahora podés venir a reclamarte
penetrar en tu noche
de alegre angustia
reconocer tu tibio
corazón sin excusas
los cuadros
las paredes
saberte aquí

he conservado intacto
tu paisaje
pero no sé hasta dónde
está intacto sin vos
podés querer el alba
cuando quieras
venir a reclamarte
como eras
aunque el pasado sea
despiadado
y hostil

aunque contigo traigas
dolor y otros milagros
aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.
730
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Intimidad

Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto

no le importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos

pensamos que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro
que la batalla es nuestra
o de ninguno

juntos vivimos
sucumbimos juntos
pero esa destrucción
es una broma
un detalle una ráfaga
un vestigio
un abrirse y cerrarse
el paraíso

ya nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío

quiero que me relates
el duelo que te callas

por mi parte te ofrezco
mi última confianza

estás sola
estoy solo
pero a veces
puede la soledad
ser
una llama.
709
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Chau Número Tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres

sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro

te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota

te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía

pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono

estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos

estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra

estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen

y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
766
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Estados De Ánimo

A veces me siento
como un águila en el aire
(de una
canción de Pablo Milanés)
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas

unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano

a veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas

pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones

una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces

sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme.
743
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Apenas Y A Penas

Pensó
ojalá que no
pero esta vez acaso sea la última.

Con el deseo más tierno que otras noches
tentó las piernas de la mujer nueva
que afortunadamente no eran de carrara
posó toda su palma sobre la hierbabuena
y sintió que su mano agradecía
viajó moroso y sabio por el vientre
se conmovió con valles y colinas
se demoró en el flanco y su hondonada
que siempre era su premio bienvenido
anduvo por los pechos eligiendo al azar
y allí se quedó un rato descifrando
con el pulgar y el índice reconoció los labios
que afortunadamente no eran de coral
y deslizó una mano por debajo del cuello
que afortunadamente no era de alabastro.

Pensó
ojalá que no
pero puede ser la última.

Y si después de todo
es la última vez.

Entonces cómo cómo haré mañana
de donde sacaré la fuerza y el olvido
para tomar distancia de esta orografía
de esta comarca en paz
de esta patria ganada
apenas y a penas
a tiempo y a dulzura
a ráfagas de amor.
879
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Soledades

Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah pero si existiera con minúscula
sería semejante a nuestra breve

presoledad

después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad

ya sé que es una pobre deformación
pero cierto es que en ese durable minuto
uno se siente
solo en el mundo
sin asideros
sin pretextos
sin abrazos
sin rencores
sin las cosas que unen o separan

y en esa sola manera de estar solo
ni siquiera uno se apiada de uno mismo
los datos objetivos son como sigue

Hay diez centímetros de silencio
entre sus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos

claro que la soledad no viene sola

Si se mira por sobre el hombro mustio
de nuestras soledades
se verá un largo y compacto imposible
un sencillo respeto por terceros o cuartos
ese percance de ser buenagente

Después de la alegría
después de la plenitud
después del amor
viene la soledad

conforme
pero
qué vendrá después
de la soledad

a veces no me siento
tan solo
si imagino
mejor dicho si sé
que más allá de mi soledad
y de la tuya
otra vez estás vos
aunque sea preguntándote a solas
qué vendrá después
de la soledad.
1.007
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Bienvenida

Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni
más dócil
ni
más cauta
tan sólo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabes
como te pienso y te enumero

despues de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco

yo nostalgio
tú nostalgias
y como me revienta que él nostalgie

tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros

no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta
como pueblo
y eso te da una lumbre
inapagable

ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
con
hondura
con
franqueza

sé que voy a
quererte sin preguntas
sé que vas a
quererme sin respuestas.
1.610
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Bandera En Pena

Están izando mi bandera
con ceremonia y sin pudor
pobre bandera
mi bandera
está alegre como una sábana
pero triste como un adiós
ondea sólo a la derecha
y ya no sé si tiene sol
está nueva como un trofeo
pero vieja como un perdón

están arriando mi bandera
con ceremonia y sin pasión
pobre bandera
mi bandera
los autobuses se detienen
y hay un silencio que es rencor
como son pocos los que miran
por lo menos la miro yo
y hasta el clarín que la saluda
se atraganta de compasión

están llevando mi bandera
con ceremonia y sin honor
pobre bandera
mi bandera
la doblarán en ocho pliegues
la guardarán en un cajón
la cerrarán con un candado
madeinusa de lo mejor

pero si miras hacia arriba
tendrás acaso otra visión
hay un fantasma de bandera
lindo trapo de cielo y sol
y esa alma en pena
esa bandera
bandera en pena
o qué sé yo
está en jirones
tiene sangre
y no se olvida
no.
741
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Pobre Dios

Es imposible estar seguro
pero tal vez sea Dios todo el silencio
que queda de los hombres

es imposible estar seguro
pero acaso Dios sea
la soledad total
irrevocable
más grave que la tuya
o que la mía
por lo menos más grave que la mía
que es soledad tan sólo
cuando el viejo crepúsculo me mira
como un toro furioso
y yo no tengo a mano
tus sabios labios para
olvidarme ele todo lo que temo

es imposible estar seguro
ah pero en ese caso
pobre Dios qué tristeza
debe ser su tristeza
pobre Dios
si una ver descendiera
a asir nuestra miseria
y respirara por unas pocas horas
el incesante miedo de la muerte
quizá mucho después
allá
solo y eterno
recordara esa tibia bocanada
como el único asueto
de su enorme
desolado Infinito.
852
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Ángelus

Quién me iba a decir que el destino era esto

Ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que parecen prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.

Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.

Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.

Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra.
901
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Ausencia De Dios

Digamos que te alejas definitivamente
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.

Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.

Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.

Ahora qué miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que Dios se muere, se resbala,
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara siglos de ceniza.

Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
919
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Nocturno

Por una vez existe el cielo innecesario.
Nadie averigua acerca de mi corazón
ni de mi salud milagrosa y cordial,
porque es de noche, manantial de la noche,
viento de la noche, viento olvido,
porque es de noche entre silencio y uñas
y quedo desalmado como un reloj lento.

Húmeda oscuridad desgarradora,
oscuridad sin adivinaciones,
con solamente un grito que se quiebra a lo lejos,
y a lo lejos se cansa y me abandona.

Ella sabe qué palabras podrían decirse
cuando se extinguen todos los presagios
y el insomnio trae iras melancólicas
acerca del porvenir y otras angustias.

Pero no dice nada, no las suelta.
Entonces miro en lo oscuro llorando,
y me envuelvo otra vez en mi noche
como en una cortina pegajosa
que nadie nunca nadie nunca corre.

Por el aire invisible baja una luna dulce,
hasta el sueño por el aire invisible.
Estoy solo como con mi infancia de alertas,
con mis corrientes espejismos de Dios
y calles que me empujan inexplicablemente
hacia un remoto mar de miedos.

Estoy solo como una estatua destruida,
como un muelle sin olas, como una simple cosa
que no tuviera el hábito de la respiración
ni el deber del descanso ni otras muertes en cierne,
solo en la anegada cuenca del desamparo
junto a ausencias que nunca retroceden.
Naturalmente, ella
conoce qué palabras podrían decirse,
pero no dice nada,
pero no dice nada irremediable.
1.707
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Ahora En Cambio

Hubiera entregado el Dios que no poseo,
hubiera aprendido tres o cuatro signos,
y así desalentado,
así fiel, ceniciento,
invariable como un recuerdo atroz,
me hubiera respondido,
me hubiera transformado en ademanes
me hubiera convencido como todos,
refugiado en el hambre universal,
salvado para siempre y para nada.

Ahora en cambio estoy un poco solo,
de veras un poco solo y solo.
Mi tristeza es un vaso de oraciones
que se derraman sobre el césped
y desde el césped nace Dios
y está también un poco solo,
de veras un poco solo y solo.

Mas yo le ayudo a conocer las aves
y en toda su extensión la herejía vegetal,
los corazones de sus alegres huérfanos,
la tierra que es la palma de su mano.
710
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Empero

Cierro los ojos para disuadirme.
Ahora no es, no puede ser la muerte.
Está el escarabajo a tropezones,
mi sed de ti, la baja tarde inmóvil.

De veras está todo como antes:
el cielo tan inerme,
la misma soledad tan maciza,
la luz que se devora y no comprende.
Todo está como antes
de tu rostro sin nubes,
todo aguarda como antes la anunciada
estación en suspenso,
pero también estaba entonces este pánico
de no saber huir y no saber
alejarme del odio.

De veras todo está
destruido, indescifrable,
como verdad caída inesperadamente
del cielo o del olvido
y si alguien, algo, me golpea los párpados
es una lenta gota empecinada.
Ahora no es, no puede ser la muerte.
Abro los ojos para convencerme.
746