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Aristóteles

Aristóteles

Una gran ciudad no debe

Una gran ciudad no debe ser confundida con una muy poblada
109
Jean-Jacques Rousseau

Jean-Jacques Rousseau

La paciencia es amarga, pero

La paciencia es amarga, pero su fruto es dulce.
112
Anatole France

Anatole France

Todos los cambios, aún los

Todos los cambios, aún los más ansiados, llevan consigo cierta melancolía; porque aquello que dejamos es una parte de nosotros mismos: debemos morir una vida para entrar en otra.
400
Pedro Salinas

Pedro Salinas

El Contemplado

De mirarte tanto y tanto,
de horizonte a la arena,
despacio,
del caracol al celaje,
brillo a brillo, pasmo a pasmo,
te he dado nombre; los ojos
te lo encontraron, mirándote.
Por las noches,
soñando que te miraba,
al abrigo de los párpados
maduró, sin yo saberlo,
este nombre tan redondo
que hoy me descendió a los labios.
Y lo dicen asombrados
de lo tarde que lo dicen.
¡Si era fatal el llamártelo!
¡Si antes de la voz, ya estaba
en el silencio tan claro!
¡Si tú has sido para mí,
desde el día
que mis ojos te estrenaron,
el contemplado, el constante
Contemplado!


793
Kanye West

Kanye West

Cuando digo que soy el

Cuando digo que soy el mejor es que soy el mejor.
68
David Hume

David Hume

En cada página de David

En cada página de David Hume hay más para aprender que en las obras completas de Hegel, Herbart y Schleiermacher.
131
Xavier Villaurrutia

Xavier Villaurrutia

Nocturno De La Estatua

NOCTURNO DE LA ESTATUA

A Agustín Lazo

Soñar, soñar la noche, la calle, la escalera

y el grito de la estatua desdoblando la esquina.

Correr hacia la estatua y encontrar sólo el grito,

querer tocar el grito y sólo hallar el eco,

querer asir el eco y encontrar sólo el muro

y correr hacia el muro y tocar un espejo.

Hallar en el espejo la estatua asesinada,

sacarla de la sangre de su sombra,

vestirla en un cerrar de ojos,

acariciarla como a una hermana imprevista

y jugar con las flechas de sus dedos

y contar a su oreja cien veces cien cien veces

hasta oírla decir: «estoy muerta de sueño».


754
Giordano Bruno

Giordano Bruno

Hay un solo espacio general,

Hay un solo espacio general, una vasta inmensidad única a la que podemos llamar libremente vacío: en él están los orbes innumerables como éste en el que vivimos y crecemos, declaramos que este espacio es infinito, ya que ninguna razón, conveniencia, percepción sensorial ni naturaleza le asigna un límite
82
Charles Baudelaire

Charles Baudelaire

La fatalidad posee una cierta

La fatalidad posee una cierta elasticidad que se suele llamar libertad humana.
312
Jean-Jacques Rousseau

Jean-Jacques Rousseau

La juventud es el tiempo

La juventud es el tiempo de estudiar la sabiduría, así como la vejez es el tiempo de practicarla.
110
Pedro Salinas

Pedro Salinas

Versos 1439 A 1475

Nadadora de noche, nadadora
entre olas y tinieblas.
Brazos blancos hundiéndose, naciendo,
con su ritmo
regido por designios ignorados,
avanzas
contra la doble resistencia sorda
de oscuridad y mar, de mundo oscuro.
Al naufragar el día,
tú, pasajera
de travesías por abril y mayo,
te quisiste salvar, te estás salvando,
de la resignación, no de la muerte.
Si te rompen las olas, desbravadas,
hecho su asombro espuma,
arrepentidas ya de su milicia,
cuando tú les ofreces, como un pacto,
tu fuerte pecho virgen.
Se te rompen
las densas ondas anchas de la noche
contra ese afán de claridad que buscas,
brazada por brazada, y que levanta
un espumar altísimo en el cielo;
espumas de luceros, sí, de estrellas,
que te salpica el rostro
con un tumulto de constelaciones,
de mundos. Desafía
mares de siglos, siglos de tinieblas,
tu inocencia desnuda.
Y el rítmico ejercicio de tu cuerpo
soporta, empuja, salva
mucho más que tu carne. Así tu triunfo
tu fin será, y al cabo, traspasadas
el mar, la noche, las conformidades,
del otro lado ya del mundo negro,
en la playa del día que alborea,
morirás en la aurora que ganaste.


637
Anatole France

Anatole France

Sin mentiras la humanidad moriría

Sin mentiras la humanidad moriría de desesperación y aburrimiento.
237
Octavio Paz

Octavio Paz

Arcos

¿Quién canta en las orillas del papel?
Inclinado, de pechos sobre el río
de imágenes, me veo, lento y solo,
de mí mismo alejarme: letras puras,
constelación de signos, incisiones
en la carne del tiempo, ¡oh escritura,
raya en el agua!


Voy entre verdores
enlazados, voy entre transparencias,
río que se desliza y no transcurre;
me alejo de mí mismo, me detengo
sin detenerme en una orilla y sigo,
río abajo, entre arcos de enlazadas
imágenes, el río pensativo.
Sigo, me espero allá, voy a mi encuentro,
río feliz que enlaza y desenlaza
un momento de sol entre dos álamos,
en la pulida piedra se demora,
y se desprende de sí mismo y sigue,
río abajo, al encuentro de sí mismo.
1.099
Kanye West

Kanye West

George Bush no se preocupa

George Bush no se preocupa por la gente negra.
107
Giordano Bruno

Giordano Bruno

La naturaleza no es otra

La naturaleza no es otra cosa que Dios en las cosas... Animales y plantas son efectos vivientes de la naturaleza; de ahí que todo lo que es Dios están en todas las cosas... Piensa por ende, en el sol sobre el azafrán, en el narciso, en el heliotropo, en el gallo, en el león.
73
Xavier Villaurrutia

Xavier Villaurrutia

Poesía

Eres la compañía con quien hablo
de pronto, a solas.
te forman las palabras
que salen del silencio
y del tanque de sueño en que me ahogo
libre hasta despertar.
Tu mano metálica
endurece la prisa de mi mano
y conduce la pluma
que traza en el papel su litoral.
Tu voz, hoz de eco
es el rebote de mi voz en el muro,
y en tu piel de espejo
me estoy mirando mirarme por mil Argos,
por mí largos segundos.
Pero el menor ruido te ahuyenta
y te veo salir
por la puerta del libro
o por el atlas del techo,
por el tablero del piso,
o la página del espejo,
y me dejas
sin más pulso ni voz y sin más cara,
sin máscara como un hombre desnudo
en medio de una calle de miradas.
840
Jean-Jacques Rousseau

Jean-Jacques Rousseau

La historia de Sócrates, que

La historia de Sócrates, que nadie osa dudar, no está tan bien atestiguada como la de Jesucristo.
134
Aristóteles

Aristóteles

La educación es un ornamento

La educación es un ornamento en la prosperidad y un refugio en la adversidad
180
Anatole France

Anatole France

Si exagerásemos nuestras alegrías, como

Si exagerásemos nuestras alegrías, como hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia.
257
Pedro Salinas

Pedro Salinas

Versos 1398 A 1438

Dame tu libertad.
No quiero tu fatiga,
no, ni tus hojas secas,
tu sueño, ojos cerrados.
Ven a mí desde ti,
no desde tu cansancio
de ti. Quiero sentirla.
Tu libertad me trae,
igual que un viento universal,
un olor de maderas
remotas de tus muebles,
una bandada de visiones
que tú veías
cuando en el colmo de tu libertad
cerrabas ya los ojos.
¡Qué hermosa tú libre y en pie!
Si tú me das tu libertad me das tus años
blancos, limpios y agudos como dientes,
me das el tiempo en que tú la gozabas.
Quiero sentirla como siente el agua
del puerto, pensativa,
en las quillas inmóviles
el alta mar. La turbulencia sacra.
Sentirla,
vuelo parado,
igual que en sosegado soto
siente la rama
donde el ave se posa
el ardor de volar, la lucha terca
contra las dimensiones en azul.
Descánsala hoy en mí: la gozaré
con un temblor de hoja en que se paran
gotas del cielo al suelo.
La quiero
para soltarla, solamente.
No tengo cárcel para ti en mi ser.
Tu libertad te guarda para mí.
La soltaré otra vez, y por el cielo,
por el mar, por el tiempo,
veré cómo se marcha hacia su sino.
Si su sino soy yo, te está esperando.


767
Kanye West

Kanye West

Odio la forma en que

Odio la forma en que nos retratan en los medios. Ves una familia negra; dice «Están saqueando». Ves una familia blanca; dice «Están buscando comida.» Y, sabes, han sido cinco días porque la mayoría de la gente son negros. E incluso para mí que me quejo de eso; sería un hipócrita porque he intentado apartarme de la televisión porque es demasiado duro de ver. Incluso he ido de compras antes de hacer una donación, así que ahora voy a llamar a mi administrador de negocios justo ahora para ver cuál es la mayor cantidad que puedo dar, y sólo por pensar que yo estuviera allí, y esos de ahí abajo fueran mi gente... Así que cualquiera ahí fuera que quiera hacer cualquier cosa en la que podamos ayudar - de la forma que América está dispuesta a ayudar a los pobres, a los negros, a los menos favorecidos, tan despacio como sea posible. Quiero decir... la Cruz Roja está haciendo todo lo que puede. Ya nos damos cuenta de que un montón de gente que podría ayudar está en la guerra ahora mismo, luchando de otra manera - y les han dado permiso para bajar y dispararnos.
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David Hume

David Hume

Rousseau estaba loco, pero fue

Rousseau estaba loco, pero fue muy influyente; Hume era cuerdo, pero no tuvo seguidores.
80
Xavier Villaurrutia

Xavier Villaurrutia

Nocturno En Que Nada Se Oye

En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen
sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte
en esta soledad sin paredes
al tiempo que huyeron los ángulos
en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre
para salir en un momento tan lento
en un interminable descenso
sin brazos que tender
sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible
sin más que una mirada y una voz
que no recuerdan haber salido de ojos y labios
¿qué son labios? ¿qué son miradas que son
labios?
Y mi voz ya no es mía
dentro del agua que no moja
dentro del aire de vidrio
dentro del fuego lívido que corta como el grito
Y en el juego angustioso de un espejo frente a otro
cae mi voz
y mi voz que madura
y mi voz quemadura
y mi bosque madura
y mi voz quema dura
como el hielo de vidrio
como el grito de hielo
aquí en el caracol de la oreja
el latido de un mar en el que no sé nada
en el que no se nada
porque he dejado pies y brazos en la orilla
siento caer fuera de mí la red de mis nervios
mas huye todo como el pez que se da cuenta
hasta ciento en el pulso de mis sienes
muda telegrafía a la que nadie responde
porque el sueño y la muerte nada tienen ya que decirse.

726
Giacomo Leopardi

Giacomo Leopardi

Volvió a mi mente el

Volvió a mi mente el día que la batalla / de amor sentí por primera vez, y dije: / ¡ay de mí, si esto es amor, como atormenta!
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