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Charles Bukowski

Charles Bukowski

Cuando amor es una orden,

Cuando amor es una orden, odio se puede convertir en un placer.
366
Jean-Luc Godard

Jean-Luc Godard

El cine es como un

El cine es como un diario personal, un portátil o un monólogo de alguien que intenta justificarse ante una cámara.
84
Andrew Carnegie

Andrew Carnegie

El hombre que muere rico,

El hombre que muere rico, muere desgraciado.
182
Rafael Alberti

Rafael Alberti

Muerte Y Juicio

A un niño, a un solo niño que iba para piedra
nocturna,
para ángel indiferente de una escala sin cielo...
Mirad. Conteneos la sangre, los ojos.
A sus pies, él mismo, sin vida.
No aliento de farol moribundo,
ni jadeada amarillez de noche agonizante,
sino dos fósforos fijos de pesadilla eléctrica,
clavados sobre su tierra en polvo, juzgándola.
Él, resplandor sin salida, lividez sin escape, yacente,
juzgándose.
1.153
Karl Marx

Karl Marx

La burguesía produce, ante todo,

La burguesía produce, ante todo, sus propios sepultureros. Su hundimiento y la victoria del proletariado son igualmente inevitables.
104
Octavio Paz

Octavio Paz

Mar Por La Tarde

Altos muros del agua, torres altas,
aguas de pronto negras contra nada,
impenetrables, verdes, grises aguas,
aguas de pronto blancas, deslumbradas.

Aguas como el principio de las aguas,
como el principio mismo antes del agua,
las aguas inundadas por el agua,
aniquilando lo que finge el agua.

El resonante tigre de las aguas,
las uñas resonantes de cien tigres,
las cien manos del agua, los cien tigres
con una sola mano contra nada.

Desnudo mar, sediento mar de mares,
hondo de estrellas si de espumas alto,
prófugo blanco de prisión marina
que en estelares límites revienta,

¿qué memorias, qué rocas, yelos, islas,
informe confusión de aguas y nada,
qué mares, encendidos prisioneros,
dentro de ti, bajo tu pecho, cantan?

¿Qué violencias recónditas, qué labios,
conmueven a tu piel de verdes llamas?,
¿qué desoladas aguas, costas solas,
qué mares invisibles, mar, alías?,

¿dónde principias, mar, dónde te viertes?,
¿dónde principias, tiempo, vida mía,
ejército de humo y de mentira,
adónde vas, latido, carne, sueño?

¿Dónde te viertes, avidez de nada?
No soy la piedra que se precipita,
soy su caída, y más, soy el abismo,
el círculo de sombra en que se ahonda.

Tiempo que se congela, mar y témpano,
vampiro de la luna —o se despeña:
madre furiosa, inmensa res hendida,
mar que te comes vivas las entrañas.
689
José Hernández

José Hernández

El Gaucho Martín Fierro

Aquí me pongo a cantar
al compás de la vigüela
que el hombre que lo desvela
una pena extraordinaria
como la ave solitaria
con el cantar se consuela.
Pido a los Santos del Cielo
que ayuden mi pensamiento;
les pido en este momento
que voy a cantar mi historia
me refresquen la memoria
y aclaren mi entendimiento.
365
Giordano Bruno

Giordano Bruno

¿Qué quieres que ocupe su

¿Qué quieres que ocupe su sitio, padre?. La prudencia -respondió Júpiter-, que debe estar al lado de la Verdad, porque ésta no debe ejercerse, moverse y actuar sin aquélla y porque la una sin la compañía de la otra no es posible que jamás progrese o se vea honrada. Buena decisión, dijeron los dioses.
61
Arthur Schopenhauer

Arthur Schopenhauer

En la música todos los

En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad
99
Jean-Luc Godard

Jean-Luc Godard

El cine, como la pintura

El cine, como la pintura o la literatura, da y toma cosas de la vida, con la diferencia de que la literatura y la pintura existen como arte desde el comienzo; el cine no.
109
Andrew Carnegie

Andrew Carnegie

Bien está cuanto ayude a

Bien está cuanto ayude a prosperar
86
Rafael Alberti

Rafael Alberti

El Alba Denominadora

A embestidas suaves y rosas, la madrugada te iba poniendo nombres:
Sueño equivocado, Ángel sin salida, Mentira de lluvia en bosque.
Al lindero de mi alma, que recuerda los ríos,
indecisa, dudó, inmóvil:
¿Vertida estrella, Confusa luz en llanto, Cristal sin voces?
No.
Error de nieve en agua, tu nombre.
839
Karl Marx

Karl Marx

La burguesía no solo forja

La burguesía no solo forja su propia destrucción, sino también a su propio sepulturero: el proletariado.
105
Denis Diderot

Denis Diderot

La ignorancia está más cerca

La ignorancia está más cerca de la verdad que el prejuicio.
67
Giordano Bruno

Giordano Bruno

...haceos entender, porque todo el

...haceos entender, porque todo el mundo tiene plena libertad para pronunciar su voto y quien calla se entiende que otorga.
121
Olga Orozco

Olga Orozco

Entre perro y lobo, de Los juegos peligrosos

Me clausuran en mí.
Me dividen en dos.
Me engendran cada día en la paciencia
y en un negro organismo que ruge como el mar.
Me recortan después con las tijeras de la pesadilla
y caigo en este mundo con media sangre vuelta a cada
lado:
una cara labrada desde el fondo por los colmillos de la
furia a solas,
y otra que se disuelve entre la niebla de las grandes
manadas.
No consigo saber quién es el amo aquí.
Cambio bajo mi piel de perro a lobo.
Yo decreto la peste y atravieso con mis flancos en llamas
las planicies del porvenir y del pasado;
yo me tiendo a roer los huesecitos de tantos sueños
muertos entre celestes pastizales.
Mi reino está en mi sombra y va conmigo dondequiera
que vaya,
o se desploma en ruinas con las puertas abiertas a la
invasión del enemigo.
Cada noche desgarro a dentelladas todo lazo ceñido al
corazón,
y cada amanecer me encuentra con mi jaula de obediencia
en el lomo.
Si devoro a mi dios uso su rostro debajo de mi máscara,
y sin embargo sólo bebo en el abrevadero de los
hombres un aterciopelado veneno de piedad que raspa
en las entrañas.
He labrado el torneo en las dos tramas de la tapicería:
he ganado mi cetro de bestia en la intemperie,
y he otorgado también jirones de mansedumbre por trofeo.
Pero ¿quién vence en mí?
¿Quién defiende de mi bastión solitario en el desierto, la
sábana del sueño?
¿Y quién roe mis labios, despacito y a oscuras, desde
mis propios dientes?
750
Jean-Luc Godard

Jean-Luc Godard

Una historia debe tener un

Una historia debe tener un comienzo, un medio y un fin, pero no necesariamente en ese orden.
190
Charles Bukowski

Charles Bukowski

Todos tenemos miedo a ser

Todos tenemos miedo a ser maricas. Estoy harto de eso. Quizás debiéramos volvernos todos maricas y tranquilizarnos. No agarrar el cinturón como Jack ('''Jack Kerouac'''). Pero Jack, es bueno, para variar. Hay demasiada gente con miedo a hablar contra los maricas, intelectualmente. Lo mismo que hay demasiada gente que tiene miedo a hablar contra la izquierda, intelectualmente. No me preocupa el rumbo que tome el asunto, solo sé que hay demasiada gente con miedo.
213
Andrew Carnegie

Andrew Carnegie

Capitalismo es convertir lujos en

Capitalismo es convertir lujos en necesidades
192
Rafael Alberti

Rafael Alberti

Tres Recuerdos Del Cielo

TRES RECUERDOS DEL CIELO



Homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer.


PRÓLOGO


No habían cumplido años ni la rosa ni el arcángel.

Todo, anterior al balido y al llanto.

Cuando la luz ignoraba todavía

si el mar nacería niño o niña.

Cuando el viento soñaba melenas que peinar

y claveles el fuego que encender y mejillas

y el agua unos labios parados donde beber.

Todo, anterior al cuerpo, al nombre y al tiempo.

Entonces yo recuerdo que, una vez, en el cielo...


PRIMER RECUERDO



... una azucena tronchada...
G.A.BÉCQUER.


Paseaba con un dejo de azucena que piensa,

casi de pájaro que sabe ha de nacer.

Mirándose sin verse a una luna que le hacía espejo el
sueño

y a un silencio de nieve que le elevaba los pies.

A un silencio asomada.

Era anterior al arpa, a la lluvia y a las palabras.

No sabía.

Blanca alumna del aire,

temblaba con las estrellas, con la flor y los árboles.

Su tallo, su verde talle.

Con las estrellas mías

que, ignorantes de todo,

por cavar dos lagunas en sus ojos

la ahogaron en dos mares.

Y recuerdo...

Nada más: muerta, alejarse.


SEGUNDO RECUERDO



... rumor de besos y batir de alas...
G.A.BÉCQUER.


También antes,

mucho antes de la rebelión de las sombras,

de que al mundo cayeran plumas incendiadas

y un pájaro pudiera ser muerto por un lirio.

Antes, antes que tú me preguntaras

el número y el sitio de mi cuerpo.

Mucho antes del cuerpo.

En la época del alma.

Cuando tú abriste en la frente sin corona del cielo

la primera dinastía del sueño.

Cuando tú, al mirarme en la nada,

inventaste la primera palabra.

Entonces, nuestro encuentro.
TERCER RECUERDO



... detrás del abanico de plumas de oro...
G.A.BÉCQUER.


Aún los valses del cielo no habían desposado al jazmín
y la

nieve,

ni los aires pensado en la posible música de tus cabellos,

ni decretado el rey que la violeta se enterrara en un libro.

No.

Era la era en que la golondrina viajaba

sin nuestras iniciales en el pico.

En que las campanillas y las enredaderas

morían sin balcones que escalar y estrellas.

La era

en que al hombro de un ave no había flor que apoyara la cabeza.

Entonces, detrás de tu abanico, nuestra luna primera.

846
Octavio Paz

Octavio Paz

Las Palabras

Dales la vuelta,
cógelas del rabo (chillen, putas),
azótalas,
dales azúcar en la boca a las rejegas,
ínflalas, globos, pínchalas,
sórbeles sangre y tuétanos,
sécalas,
cápalas,
písalas, gallo galante,
tuérceles el gaznate, cocinero,
desplúmalas,
destrípalas, toro,
buey, arrástralas,
hazlas, poeta,
haz que se traguen todas sus palabras.
596
Karl Marx

Karl Marx

La alienación religiosa es una

La alienación religiosa es una alienación de segundo grado. Expresa en forma de teoría justificativa lo absurdo que la hace nacer. La alienación religiosa tiene su origen en la alienación económica y no podrá superarse mientras no se supere ésta. La lucha contra la religión es la lucha contra aquel mundo cuyo aroma espiritual es la religión. La miseria religiosa, es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la protesta contra ella. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, el espíritu de una situación carente de espíritu. Es el opio del pueblo.
240
Jaime Gil de Biedma

Jaime Gil de Biedma

Amistad a lo largo

Pasan lentos los días
y muchas veces estuvimos solos.
Pero luego hay momentos felices
para dejarse ser en amistad.
        Mirad:
somos nosotros.

Un destino condujo diestramente
las horas, y brotó la compañía.
Llegaban las noches. Al amor de ellas
nosotros encendíamos palabras,
las palabras que luego abandonamos
para subir a más
empezamos a ser los compañeros
que se conocen
por encima de la voz o de la seña.

Ahora sí. Pueden alzarse
las gentiles palabras
--esas que ya no dicen cosas--,
flotar ligeramente sobre el aire;
porque estamos nosotros enzarzados
en mundo, sarmentosos
de historia acumulada,
y está la compañía que formamos plena,
frondosa de presencias.
Detrás de cada uno
vela su casa, el campo, la distancia.

Pero callad.
Quiero deciros algo.
Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.
A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque esté callado doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo todos trajimos
nuestras vidas aquí, para contarlas.
Largamente, los unos a los otros
en el rincón hablamos, tantos meses!
que no sabemos bien, y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno.

Ay el tiempo! Ya todo se comprende.
562
Giordano Bruno

Giordano Bruno

Si así, dioses, limpiamos nuestra

Si así, dioses, limpiamos nuestra morada, si así renovamos nuestro cielo, nuevas serán las constelaciones e influjos, nuevas las impresiones, nuevas las fortunas, porque todo depende de este mundo superior y efectos contrarios dependen de causas contrarias.
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