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Charles Bukowski

Charles Bukowski

¿Quiénes son tus 3 escritores

¿Quiénes son tus 3 escritores comtemporáneos favoritos?Charles Bukowski, Charles Bukowski and Charles.
263
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

Amigo mío, todas las teorías

Amigo mío, todas las teorías son grises; solamente está lozano el árbol dorado de la vida.
103
Aristóteles

Aristóteles

De que no existe otra

De que no existe otra traslación que sea contraria a la traslación en círculo puede uno cerciorarse de múltiples maneras. En primer lugar, consideramos que la línea recta es lo más opuesto a la circunferencia; en efecto, lo cóncavo y lo convexo parecen contraponerse no sólo mutuamente, sino también a lo recto, acoplándose y formando un conjunto; de modo que, si algún movimiento es contrario a otro, forzosamente el rectílineo será el más contrario al circular.
92
Rubén Darío

Rubén Darío

Epístola

Madame Lugones, J'ai commencé ces vers
en écoutant la voix d'un carillon d'Anvers...

¡Así empecé, en francés, pensando en Rodenbach
cuando hice hacia el Brasil una fuga... de Bach!

En Río de Janeiro iba yo a proseguir,
poniendo en cada verso el oro y el zafir
y la esmeralda de esos pájaros-moscas
que melifican entre las áureas siestas foscas
que temen los que temen el cruel vómito negro.
Ya no existe allá fiebre amarilla. ¡Me alegro!
Et pour cause. Yo pan-americanicé
con un vago temor y con muy poca fe
en la tierra de los diamantes y la dicha
tropical. Me encantó ver la vera machicha,
mas encontré también un gran núcleo cordial
de almas llenas de amor, de ensueños, de ideal.
Y si había un calor atroz, también había
todas las consecuencias y ventajas del día,
en panorama igual al de los cuadros y hasta
igual al que pudiera imaginarse... Basta.
Mi ditirambo brasileño es ditirambo
que aprobaría su marido. Arcades ambo.
899
Lin Yutang

Lin Yutang

El hombre superior ama su

El hombre superior ama su alma; el hombre inferior ama su propiedad
77
Octavio Paz

Octavio Paz

La Cara Y El Viento

Bajo un sol inflexible
llanos ocres, colinas leonadas.
Trepé por un breñal una cuesta de cabras
hacia un lugar de escombros:
pilastras desgajadas, dioses decapitados.
A veces, centelleos subrepticios:
una culebra, alguna lagartija.
Agazapados en las piedras,
color de tinta ponzoñosa,
pueblos de bichos quebradizos.
Un patio circular, un muro hendido.
Agarrada a la tierra —nudo ciego,
árbol todo raíces— la higuera religiosa.
Lluvia de luz. Un bulto gris: el Buda.
Una masa borrosa sus facciones,
por las escarpaduras de su cara
subían y bajaban las hormigas.
Intacta todavía,
todavía sonrisa, la sonrisa:
golfo de claridad pacífica.
Y fui por un instante diáfano
viento que se detiene,
gira sobre sí mismo y se disipa.
636
Ted Hughes

Ted Hughes

Dos árboles en Top Whitens

Expuestos a la luz infinita, pastores del viento
hacen sonar las cañas de la desolación,
arrancados de la fragua brotaron y crecieron
después de cualquier modo, fue Dios y lo sabían.
Los montes ahora los sustentan de visiones
entre un vacío y otro más brillante,
con música y silencio.
Inquieta la gente alza sus cabezas de oveja,
después siguen comiendo.
458
Gustave Flaubert

Gustave Flaubert

Lo que en la vida

Lo que en la vida acaso no logremos alcanzar, podremos hacerlo con el arte.
98
Auguste Comte

Auguste Comte

Vivir para los demás no

Vivir para los demás no es solamente una ley de deber, sino también una ley de felicidad.
147
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

Amo a los que sueñan

Amo a los que sueñan con imposibles.
41
Rubén Darío

Rubén Darío

Nocturno

Silencio de la noche, doloroso silencio
nocturno... ¿Por qué el alma tiembla de tal manera?
Oigo el zumbido de mi sangre,
dentro de mi cráneo pasa una suave tormenta.
¡Insomnio! No poder dormir, y, sin embargo,
soñar. Ser la auto-pieza
de disección espiritual, ¡el auto-Hamlet!
Diluir mi tristeza
en un vino de noche
en el maravilloso cristal de las tinieblas...
Y me digo: ¿a qué hora vendrá el alba?
Se ha cerrado una puerta...
Ha pasado un transeúnte...
Ha dado el reloj trece horas... ¡Si será Ella!...
847
Aristóteles

Aristóteles

De modo que, sí no

De modo que, sí no cabe que lo que siempre existe no exista en algún momento, es imposible también que sea generable.
89
Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe

La muerte de una mujer

La muerte de una mujer hermosa es, sin duda, el tema más poético del mundo.
822
Lewis Thomas

Lewis Thomas

'''Lewis Thomas''' (25 de noviembre

'''Lewis Thomas''' (25 de noviembre de 1913 - 3 de diciembre de 1993) es un médico, poeta, etimólogo, ensayista, administrador, educador, consejero de política, e investigador estadounidense. ==Citas== *
112
Tobias Barreto

Tobias Barreto

Amar

Amar es hacer un nido,
que dos almas contienen,
tener miedo de estar sólos,
decir con lágrimas: viene,
Flor, querida, novia, mujer…
Contenemos el mismo cuadro negro…
Julieta, yo su Romeo:
Correr, gritar: ¿dónde vamos?
¡Que luz! ¡Que olor! ¿dónde estamos?
Y oír una voz: ¡en el cielo!

Vagar por los campos florecidos
Que la tierra misma no alcanza;
Llegamos locos, perdidos
dónde no llega nadie…
Y, al pie de las corrientes tranquilas,
Que reflejan vivientes palmas,
Decirte: siéntate aquí;
¡Y además, en el margen sombrío,
Ver un escorzo salvaje,
Asombrado observándote!
511
Gustave Flaubert

Gustave Flaubert

Bovarismo es no estar contento

Bovarismo es no estar contento con la realidad, un anhelo de una vida construida sobre ensoñaciones
85
Charles Bukowski

Charles Bukowski

¿Qué es el amor? El

¿Qué es el amor? El amor es una niebla que quema con la primera luz del día de la realidad.
870
Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe

Alegría y amor son las

Alegría y amor son las alas para las grandes promesas.
145
Rubén Darío

Rubén Darío

Campoamor

Éste del cabello cano,
como la piel del armiño,
juntó su candor de niño
con su experiencia de anciano;
cuando se tiene en la mano
un libro de tal varón,
abeja es cada expresión
que, volando del papel,
deja en los labios la miel
y pica en el corazón.
1.065
Aristóteles

Aristóteles

De igual manera definiremos lo

De igual manera definiremos lo corruptible y lo incorruptible; en efecto, si una cosa previamente existente ya no existe o puede no existir, decimos que es corruptible, tanto si se destruye y cambia alguna vez como si no.
95
Lewis Thomas

Lewis Thomas

La única verdad científica sobre

La única verdad científica sobre la que estoy totalmente seguro es que somos unos ignorantes sobre todo lo relativo a la naturaleza
89
Octavio Paz

Octavio Paz

Ejercicio Preparatorio

La hora se vacía.
Me cansa el libro y lo cierro.
Miro, sin mirar, por la ventana.
Me espían mis pensamientos.

Pienso que no pienso.
Alguien, al otro lado, abre una puerta.
Tal vez, tras esa puerta,
no hay otro lado.

Pasos en el pasillo.
Pasos de nadie: es sólo el aire
buscando su camino.

Nunca sabemos
si entramos o salimos.

Yo, sin moverme,
también busco —no mi camino:
el rastro de los pasos
que por años diezmados me han traído
a este instante sin nombre, sin cara.
Sin cara, sin nombre.


Hora deshabitada.
La mesa, el libro, la ventana:
cada cosa es irrefutable.


Sí,
la realidad es real.


Y
flota
—enorme, sólida, palpable—
sobre este instante hueco.


La realidad
está al borde del hoyo siempre.
Pienso que no pienso.

Me confundo
con el aire que anda en el pasillo.
El aire sin cara, sin nombre.

Sin nombre, sin cara,
sin decir: he llegado,

llega.
Interminablemente está llegando,
inminencia que se desvanece
en un aquí mismo


más allá siempre.
Un siempre nunca.


Presencia sin sombra,
disipación de las presencias,
Señora de las reticencias
que dice todo cuando dice nada,
Señora sin nombre, sin cara.

Sin cara, sin nombre:
miro
—sin mirar;
pienso

—y me despueblo.
Es obsceno,
dije en una hora como ésta,
morir en su cama.


Me arrepiento:
no quiero muerte de fuera,
quiero morir sabiendo que muero.
Este siglo está poseído.
En su frente, signo y clavo,
arde una idea fija:
todos los días nos sirve
el mismo plato de sangre.
En una esquina cualquiera
—justo, onmisciente y armado—
aguarda el dogmático sin cara, sin nombre.

Sin nombre, sin cara:
la muerte que yo quiero
lleva mi nombre,

tiene mi cara.

Es mi espejo y es mi sombra,
la voz sin sonido que dice mi nombre,
la oreja que escucha cuando callo,
la pared impalpable que me cierra el paso,
el piso que de pronto se abre.
Es mi creación y soy su criatura.
Poco a poco, sin saber lo que hago,
la esculpo, escultura de aire.
Pero no la toco, pero no me habla.
Todavía no aprendo a ver,
en la cara del muerto, mi cara.
925
Pablo Neruda

Pablo Neruda

Hemos perdido aún éste crepúsculo, de Veinte poemas de amor

Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.
He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.
963
Gustave Flaubert

Gustave Flaubert

El más humilde libertino ha

El más humilde libertino ha soñado con sultanas, y todo notario lleva en su intimidad las ruinas de un poeta
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