Lista de Poemas
Explora poemas de nuestra colección
Claude Debussy
Las obras de arte hacen
Sócrates
Si alguien busca la salud,
Gabriel García Márquez
Nunca hablo de literatura, porque
Johann Wolfgang von Goethe
Para conocer a la gente
Woody Allen
La vida está dividida entre
Pablo Neruda
Entierro En El Este
de pescadores, de alfareros, de difuntos quemados
con azafrán y frutas, envueltos en muselina escarlata:
bajo mi balcón esos muertos terribles
pasan sonando cadenas y flautas de cobre,
estridentes y finas y lúgubres silban
entre el color de las pesadas flores envenenadas
y el grito de los cenicientos danzarines
y el creciente monótono de los tam-tam
y el humo de las maderas que arden y huelen.
Porque una vez doblado el camino, junto al turbio río,
sus corazones, detenidos o iniciando un mayor movimiento,
rodarán quemados, con la pierna y el pie hechos fuego,
y la trémula ceniza caerá sobre el agua,
flotará como ramo de flores calcinadas
o como extinto fuego dejado por tan poderosos viajeros
que hicieron arder algo sobre las negras aguas, y devoraron
un alimento desaparecido y un licor extremo.
Henry Fielding
Casi todos los médicos tienen
Paulo Coelho
Las cosas simples son las
Ayn Rand
El capitalismo no es un
Sócrates
Reyes o gobernantes no son
Gabriel García Márquez
Ninguna persona merece tus lágrimas,
Johann Wolfgang von Goethe
Para poder resignarse es menester
Woody Allen
La vida es un proyecto
Eleanor Roosevelt
El propósito de la vida
Henry Fielding
Aunque manida, es una observación
Paulo Coelho
Hemos de estar siempre preparados
Sócrates
¿Quién capitulará más pronto: el
Claude Debussy
La música es la aritmética
Johann Wolfgang von Goethe
Nunca se desprende uno de
Gabriel García Márquez
No hay medicina que cure
Pablo Neruda
Establecimientos Nocturnos
también aúllo. Cómo amaría establecer el
diálogo del hidalgo y el barquero, pintar la jirafa, describir
los acordeones, celebrar mi musa desnuda y enroscada a mi cintura de
asalto y resistencia. Así es mi cintura, mi cuerpo en general,
una lucha despierta y larga, y mis riñones escuchan.
Oh Dios, cuántas ranas habituadas a la noche, silbando y
roncando con gargantas de seres humanos a los cuarenta años, y
qué angosta y sideral es la curva que hasta lo más lejos
me rodea! Llorarían en mi caso los cantores italianos, los
doctores de astronomía ceñidos por esta alba negra,
definidos hasta el corazón por esta aguda espada.
Y luego esa condensación, esa unidad de elementos de la noche,
esa suposición puesta detrás de cada cosa, y ese
frío tan claramente sostenido por estrellas.
Execración para tanto muerto que no mira, para tanto herido de
alcohol o infelicidad, y loor al nochero, al inteligente que soy yo,
sobreviviente adorador de los cielos.
Woody Allen
La vida es muy cruel,
Paulo Coelho
Es justamente la posibilidad de
Henry Fielding
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