Lista de Poemas
Explora poemas de nuestra colección
Clint Eastwood
Ellos dicen que los matrimonios
Ellos dicen que los matrimonios están hechos en el Cielo, pero también en el Cielo están hechos los truenos y los relámpagos
124
Sófocles
Creo firmemente que no hay
Creo firmemente que no hay razón mala si trae provecho.
120
Gabriel García Márquez
Hay un momento en que
Hay un momento en que todos los obstáculos se derrumban, todos los conflictos se apartan, y a uno se le ocurren cosas que no había soñado, y entonces no hay en la vida nada mejor que escribir.
277
Johann Wolfgang von Goethe
Si la mañana no nos
Si la mañana no nos desvela para nuevas alegrías y, si por la noche no nos queda ninguna esperanza, ¿es que vale la pena vestirse y desnudarse?
21
Pablo Neruda
Alturas De Macchu Picchu - Xii
Sube a nacer conmigo, hermano.
Dame la mano desde la profunda
zona de tu dolor diseminado.
No volverás del fondo de las rocas.
No volverás del tiempo subterráneo.
No volverá tu voz endurecida.
No volverán tus ojos taladrados.
Mírame desde el fondo de la tierra,
labrador, tejedor, pastor callado:
domador de guanacos tutelares:
albañil del andamio desafiado:
aguador de las lágrimas andinas:
joyero de los dedos machacados:
agricultor temblando en la semilla:
alfarero en tu greda derramado:
traed a la copa de esta nueva vida
vuestros viejos dolores enterrados.
Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,
decidme: aquí fui castigado,
porque la joya no brilló o la tierra
no entregó a tiempo la piedra o el grano:
señaladme la piedra en que caísteis
y la madera en que os crucificaron,
encendedme los viejos pedernales,
las viejas lámparas, los látigos pegados
a través de los siglos en las llagas
y las hachas de brillo ensangrentado.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.
A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis,
ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos,
como un río de tigres enterrados,
y dejadme llorar, horas, días, años,
edades ciegas, siglos estelares.
Dadme el silencio, el agua, la esperanza.
Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.
Hablad por mis palabras y mi sangre.
Dame la mano desde la profunda
zona de tu dolor diseminado.
No volverás del fondo de las rocas.
No volverás del tiempo subterráneo.
No volverá tu voz endurecida.
No volverán tus ojos taladrados.
Mírame desde el fondo de la tierra,
labrador, tejedor, pastor callado:
domador de guanacos tutelares:
albañil del andamio desafiado:
aguador de las lágrimas andinas:
joyero de los dedos machacados:
agricultor temblando en la semilla:
alfarero en tu greda derramado:
traed a la copa de esta nueva vida
vuestros viejos dolores enterrados.
Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,
decidme: aquí fui castigado,
porque la joya no brilló o la tierra
no entregó a tiempo la piedra o el grano:
señaladme la piedra en que caísteis
y la madera en que os crucificaron,
encendedme los viejos pedernales,
las viejas lámparas, los látigos pegados
a través de los siglos en las llagas
y las hachas de brillo ensangrentado.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.
A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis,
ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos,
como un río de tigres enterrados,
y dejadme llorar, horas, días, años,
edades ciegas, siglos estelares.
Dadme el silencio, el agua, la esperanza.
Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.
Hablad por mis palabras y mi sangre.
960
Woody Allen
Odio la realidad, pero es
Odio la realidad, pero es el único sitio donde se puede comer un buen filete.
41
Henry Miller
Mi única duda es saber
Mi única duda es saber si Estados Unidos acabará con el mundo o si el mundo va a acabar con Estados Unidos.
145
Paulo Coelho
¿Y en qué había gastado
¿Y en qué había gastado su energía hasta ese momento? En intentar que todo en su vida continuase igual.
74
Sófocles
Al igual entre las hojas
Al igual entre las hojas del gran álamo negro, aunque no sea otra cosa que su copa, cualquier aire la agita y levanta como una pluma
110
Ayn Rand
Soy una atea intransigente, pero
Soy una atea intransigente, pero no una atea militante. Esto significa que abogo por la razón sin compromisos de ningún tipo y que lucho a favor de la razón, no contra la religión. Debo también mencionar que respeto a la religión en sus aspectos filosóficos, en el sentido en que representa una forma temprana de filosofía.
95
Gabriel García Márquez
Siempre he creído que lo
Siempre he creído que lo más hermoso de la creación es una mujer hermosa
144
Johann Wolfgang von Goethe
Si la juventud es un
Si la juventud es un defecto, uno se corrige muy pronto de él.
57
Woody Allen
No solo de pan vive
No solo de pan vive el hombre. De vez en cuando, también necesita un trago.
37
Elvis Presley
La música nunca puede ser
La música nunca puede ser mala, digan lo que digan del rock'n roll.
77
Paulo Coelho
Y cuando consiguió casi todo
Y cuando consiguió casi todo lo que deseaba en su vida, llego a la conclusión de que su existencia no tenía sentido, porque todos los días eran iguales.
62
Henry Miller
La música es un maravilloso
La música es un maravilloso opio si no te la tomas demasiado en serio.
119
Clint Eastwood
A medida de que una
A medida de que una persona sea más insegura, es más probable que tenga más prejuicios
56
Sófocles
Al hombre perverso se le
Al hombre perverso se le conoce en un solo día; para conocer al hombre justo hace falta más tiempo.
119
Gabriel García Márquez
...Es verdad -suspiró el Coronel-,
...Es verdad -suspiró el Coronel-, la vida es la cosa mejor que se ha inventado...
247
Johann Wolfgang von Goethe
Si cada uno limpia su
Si cada uno limpia su vereda, la calle estará limpia.
126
Pablo Neruda
Algunas Bestias
Era el crepúsculo de la iguana.
Desde la arcoirisada crestería
su lengua como un dardo
se hundía en la verdura,
el hormiguero monacal pisaba
con melodioso pie la selva,
el guanaco fino como el oxígeno
en las anchas alturas pardas
iba calzando botas de oro,
mientras la llama abría cándidos
ojos en la delicadeza
del mundo lleno de rocío.
Los monos trenzaban un hilo
interminablemente erótico
en las riberas de la aurora,
derribando muros de polen
y espantando el vuelo violeta
de las mariposas de Muzo.
Era la noche de los caimanes,
la noche pura y pululante
de hocicos saliendo del légamo,
y de las ciénagas soñolientas
un ruido opaco de armaduras
volvía al origen terrestre.
El jaguar tocaba las hojas
con su ausencia fosforescente,
el puma corre en el ramaje
como el fuego devorador
mientras arden en él los ojos
alcohólicos de la selva.
Los tejones rascan los pies
del río, husmean el nido
cuya delicia palpitante
atacarán con dientes rojos.
Y en el fondo del agua magna,
como el círculo de la tierra,
está la gigante anaconda
cubierta de barros rituales,
devoradora y religiosa.
Desde la arcoirisada crestería
su lengua como un dardo
se hundía en la verdura,
el hormiguero monacal pisaba
con melodioso pie la selva,
el guanaco fino como el oxígeno
en las anchas alturas pardas
iba calzando botas de oro,
mientras la llama abría cándidos
ojos en la delicadeza
del mundo lleno de rocío.
Los monos trenzaban un hilo
interminablemente erótico
en las riberas de la aurora,
derribando muros de polen
y espantando el vuelo violeta
de las mariposas de Muzo.
Era la noche de los caimanes,
la noche pura y pululante
de hocicos saliendo del légamo,
y de las ciénagas soñolientas
un ruido opaco de armaduras
volvía al origen terrestre.
El jaguar tocaba las hojas
con su ausencia fosforescente,
el puma corre en el ramaje
como el fuego devorador
mientras arden en él los ojos
alcohólicos de la selva.
Los tejones rascan los pies
del río, husmean el nido
cuya delicia palpitante
atacarán con dientes rojos.
Y en el fondo del agua magna,
como el círculo de la tierra,
está la gigante anaconda
cubierta de barros rituales,
devoradora y religiosa.
714
Woody Allen
No sirvo para la vida,
No sirvo para la vida, sólo valgo para el arte y para divertir a la gente.
63
Paulo Coelho
Morir mañana es tan bueno
Morir mañana es tan bueno como morir cualquier otro día.
32
Henry Miller
La monogamia es como estar
La monogamia es como estar obligado a comer patatas fritas todos los días.
128
Português
English
Español