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Daniel Defoe

Daniel Defoe

Los disgustos que nos rodean

Los disgustos que nos rodean respecto de lo que no tenemos, emanan todos de la falta de agradecimiento por lo que poseemos
67
Thomas Carlyle

Thomas Carlyle

Ya no es solo en

Ya no es solo en el fulgurar de los astros, sino en la más insignificante hierbecilla, ¿No vemos por ventura a Dios si nos dedicamos a descubrirle con la luz de la inteligencia?
120
George Bernard Shaw

George Bernard Shaw

La ciencia siempre se equivoca.

La ciencia siempre se equivoca. Nunca resuelve un problema sin crear otros diez.
381
John Lennon

John Lennon

El amor es querer ser

El amor es querer ser amado.[...] El amor es pedir ser amado.[...] El amor es necesitar ser amado.
39
Pablo Neruda

Pablo Neruda

Oda A Un Gran Atún En El Mercado

En el mercado verde,
bala
del profundo
océano,
proyectil
natatorio,
te vi,
muerto.

Todo a tu alrededor
eran lechugas,
espuma
de la tierra,
zanahorias,
racimos,
pero
de la verdad
marina,
de lo desconocido,
de la
insondable
sombra,
agua
profunda,
abismo,
sólo tú sobrevivías
alquitranado, barnizado,
testigo
de la profunda noche.

Sólo tú, bala oscura
del abismo,
certera,
destruida
sólo en un punto,
siempre
renaciendo,
anclando en la corriente
sus aladas aletas,
circulando
en la velocidad,
en el transcurso
de
la
sombra
marina
como enlutada flecha,
dardo del mar,
intrépida aceituna.

Muerto te vi,
difunto rey
de mi propio océano,
ímpetu
verde, abeto
submarino,
nuez
de los maremotos,
allí,
despojo muerto,
en el mercado
era
sin embargo
tu forma
lo único dirigido
entre
la confusa derrota
de la naturaleza:
entre la verdura frágil
estabas
solo como una nave,
armado
entre legumbres,
con ala y proa negras y aceitadas,
como si aún tú fueras
la embarcación del viento,
la única
y pura
máquina
marina:
intacta navegando
las aguas de la muerte.
695
Camilo José Cela

Camilo José Cela

La conocí en el Barceló,

La conocí en el Barceló, el veintitantos de agosto pasado y, a la semana escasa, el día de mi cumpleaños, ¡zas, al catre! Si me hubiera estado como un gili viendo cómo la camelaban y cómo le metían mano los demás, a estas horas estaba como usted.
-Sí, eso está muy bien, pero a mí me da por pensar que eso no es más que cuestión de suerte.
Ventura salto en el asiento.
-¿Suerte? ¡Ahí está el error! la suerte no existe, amigo mío, la suerte es como las mujeres, que se entrega a quienes la persiguen y no a quien las ve pasar por la calle sín decirles ni una palabra.
392
Peter Ustinov

Peter Ustinov

Cada ser humano comete errores.<ref>

Cada ser humano comete errores. errores La hazaña radica en cometer errores cuando nadie observa.
47
Hipócrates

Hipócrates

Los hombres deberían saber que

Los hombres deberían saber que del cerebro y nada más que del cerebro vienen las alegrías, el placer, la risa, el ocio, las penas, el dolor, el abatimiento y las lamentaciones.
1.131
Ayn Rand

Ayn Rand

A los hombres se les

A los hombres se les ha enseñado que la virtud más alta no es crear, sino dar. Sin embargo, no se puede dar lo que no ha sido creado
74
Thomas Carlyle

Thomas Carlyle

Una verdadera pintura del más

Una verdadera pintura del más pequeño hombre es capaz de interesar al hombre más grande.
149
John Lennon

John Lennon

El 23 de agosto de

El 23 de agosto de 1974 a las 9:00 vi un OVNI
35
George Bernard Shaw

George Bernard Shaw

He realizado observaciones y experimentos

He realizado observaciones y experimentos en el espacioso laboratorio del mundo con una maravillosa máquina portátil perfectamente ajustada en mi cabeza.
339
Enrique Jardiel Poncela

Enrique Jardiel Poncela

Hay dos sistemas de lograr

Hay dos sistemas de lograr la felicidad: uno, hacerse el idiota; otro, serlo.
58
Camilo José Cela

Camilo José Cela

Don José Sierra hizo un

Don José Sierra hizo un sonido raro con la garganta, un sonido que tanto podía significar que si, como que no, como que quizá, como que quién sabe. Don José es un hombre, que a fuerza de tener que aguantar a su mujer, había conseguido llegar a vivir horas enteras, a veces hasta días enteros, sin más que decir, de cuando en cuando, ¡hum!, y al cabo de otro rato, ¡hum!, y así siempre. Era una manera muy discreta de darle a entender a su mujer que era una imbécil, pero sin decirlo claro.
324
Peter Drucker

Peter Drucker

Primero, afirma que pocos factores

Primero, afirma que pocos factores son tan importantes para la actuación de la organización como la medición. Segundo, lamenta el hecho de que la medición sea el área más débil de la gestión en muchas empresas.
74
Hipócrates

Hipócrates

La fiebre de la enfermedad

La fiebre de la enfermedad la provoca el cuerpo propio. La del amor, el cuerpo del otro.
446
Thomas Carlyle

Thomas Carlyle

Un gran hombre demuestra su

Un gran hombre demuestra su grandeza por la forma en que trata a los pequeños.
134
Daniel Defoe

Daniel Defoe

No hay en la vida

No hay en la vida condición tan miserable en que no exista algo positivo o negativo que haya de mirarse como un favor de la Providencia
77
George Bernard Shaw

George Bernard Shaw

Estupidez humana. Humana sobra, los

Estupidez humana. Humana sobra, los únicos estúpidos son los hombres
298
John Lennon

John Lennon

''Double Fantasy'' no es el

''Double Fantasy'' no es el típico álbum que narre el romance entre un chico y una chica. Nos presentamos como una pareja y, en este caso, trabajar con tu mejor amigo es una gran alegría.
61
Camilo José Cela

Camilo José Cela

-¡Felíz tú! Yo creo que

-¡Felíz tú! Yo creo que no hay tiempo para nada; yo creo que si el tiempo sobra es porque, como es tan poco, no sabemos que hacer con él.
Nati frunció graciosamente la nariz.
-¡Ay, Marco, hijo! ¡No empieces a colarme frases profundas!
Martín se rió.
350
Pablo Neruda

Pablo Neruda

Oda A Don Jorge Manrique

Adelante, le dije,
y entró el buen caballero
de la muerte.

Era de plata verde
su armadura
y sus ojos
eran
como el agua marina.
Sus manos y su rostro
eran de trigo.

Habla, le dije, caballero
Jorge,
no puedo
oponer sino el aire
a tus estrofas.
De hierro y sombra fueron,
de diamantes
oscuros
y cortadas
quedaron
en el frío
de las torres
de España,
en la piedra, en el agua,
en el idioma.
Entonces, él me dijo:
«Es la hora
de la vida.
Ay
si pudiera
morder una manzana,
tocar la polvorosa
suavidad de la harina.
Ay si de nuevo
el canto…
No a la muerte
daría
mi palabra…
Creo
que el tiempo oscuro
nos cegó
el corazón
y sus raíces
bajaron y bajaron
a las tumbas,
comieron
con la muerte.
Sentencia y oración fueron las rosas
de aquellas enterradas
primaveras
y, solitario trovador,
anduve
callado en las moradas
transitorias:
todos los pasos iban
a una solemne
eternidad
vacía.
Ahora
me parece
que no está solo el hombre.
En sus manos
ha elaborado
como si fuera un duro
pan, la esperanza,
la terrestre
esperanza».

Miré y el caballero
de piedra
era de aire.

Ya no estaba en la silla.

Por la abierta ventana
se extendían las tierras,
los países,
la lucha, el trigo,
el viento.

Gracias, dije, don Jorge, caballero.

Y volví a mi deber de pueblo y canto.
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Peter Drucker

Peter Drucker

Ganarse la vida no basta,

Ganarse la vida no basta, el trabajo también tiene que hacer una vida.
103
Hipócrates

Hipócrates

La guerra es la mejor

La guerra es la mejor escuela del cirujano.
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