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Jesús Hilario Tundidor

Jesús Hilario Tundidor

Poblamiento

POBLAMIENTO

Homenaje a Fray Luis de León


Del monte en la ladera

del espíritu.


Sedentario habitante

del espíritu.


Orea el huerto el aire

del espíritu.


Tu plaza recogida

del espíritu.


Abre Fray Luis el mundo

del espíritu


y conozca la paz

de la materia.

416

Pronuncia Con Sus Nombres Los Trastos Y Miserias De La Vida

La vida empieza en lágrimas y caca,
Luego viene la mu, con mama y coco,
Síguense las viruelas, baba y moco,
Y luego llega el trompo y la matraca.

En creciendo, la amiga y la sonsaca,
Con ella embiste el apetito loco,
En subiendo a mancebo, todo es poco,
Y después la intención peca en bellaca.

Llega a ser hombre, y todo lo trabuca,
Soltero sigue toda Perendeca,
Casado se convierte en mala cuca.

Viejo encanece, arrúgase y se seca,
Llega la muerte, todo lo bazuca,
Y lo que deja paga, y lo que peca.
545
Roberto Juarroz

Roberto Juarroz

18

Tú no tienes nombre.
Tal vez nada lo tenga.

Pero hay tanto humo repartido en el mundo,
tanta lluvia inmóvil,
tanto hombre que no puede nacer,
tanto llanto horizontal,
tanto cementerio arrinconado,
tanta ropa muerta
y la soledad ocupa tanta gente,
que el nombre que no tienes me acompaña
y el nombre que nada tiene crea un sitio
en donde está de más la soledad.
469
Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

El Dulce Fruto En La Cobarde Mano

El dulce fruto en la cobarde mano
y casi puesto a la hambrienta boca,
de turbado lo suelta y no lo toca,
vencido de un temor bajo, villano,

Vandalio; y el Amor, fiero tirano,
que al alma asombra con sospecha loca,
mientra la vida deseando apoca,
la hambre cresce y cresce el temor vano.

En tanto, el caro fruto deseado
de la vista al pastor desaparesce,
y ni comer se deja ni tocarse;

cuando con un sospiro apasionado
dijo: «Tal sea de aquél a quien se ofresce
un bien de que no sabe aprovecharse».
390
Juan Ramón Jiménez

Juan Ramón Jiménez

Voces De Mi Copla - Y Ix - A Los Siglos

¡Venid, siglos venideros,
tened! Y ahora, huid, volad,
que ya os volveré a cojer
antes de vuestro final.
533
Diego de Torres y Villarroel

Diego de Torres y Villarroel

A Clori

Clori solicitar con un presente,
inclinar la belleza que enamora,
el triste amante que padece y llora
fugitivo desdén, ira inclemente,

No es quererla comprar groseramente
la piedad y el amor a su señora
sino agradar a la beldad que adora
haciéndola un obsequio reverente

No es esto poner precio a las beldades
supremas si prudente lo reparas
no es desaire ni así llamarlo oses

Dobla el don las sagrades majestades
no es agravio la ofrenda de las aras
las dádivas aplacan a los Dioses.


538
Jesús Hilario Tundidor

Jesús Hilario Tundidor

Nunca Culpable

Nunca culpable
el que origina el cántico.
La superficie, el ras, el viento,
el giro y la partícula,
pura presencia al fin la ola que canta.
Sola fatalidad: el ser consciente.
448

A Mi Buitre

Este buitre voraz de ceño torvo
que me devora las entrañas fiero
y es mi único constante compañero
labra mis penas con su pico corvo.

El día en que le toque el postrer sorbo
apurar de mi negra sangre, quiero
que me dejéis con él solo y señero
un momento, sin nadie como estorbo.

Pues quiero, triunfo haciendo mi agonía
mientras él mi último despojo traga,
sorprender en sus ojos la sombría

mirada al ver la suerte que le amaga
sin esta presa en que satisfacía
el hambre atroz que nunca se le apaga.
1.002
Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

El Dulce Fruto En La Cobarde Mano

La nueva luz en el nacer del día
al mísero Vandalio, que guiaba
sus ovejuelas, por su mal mostraba
cosa que su dolor mayor hacía.

Una avecilla que caído había
en la encubierta liga, vio que estaba,
y mientra por soltarse trabajaba,
más la enredaba el visco y la prendía.

Mirando el mal ajeno estaba atento,
y pensando hallar en él consuelo,
duro ejemplo le trajo al pensamiento.

«¡Mirad —dijo el pastor— que ha hecho el cielo
por mostrar en dibujo aquel tormento
que padece el que ha dado en un recelo!»
301
Roberto Juarroz

Roberto Juarroz

17

Hay que caer y no se puede elegir dónde.
Pero hay cierta forma del viento en los cabellos,
cierta pausa del golpe,
cierta esquina del brazo
que podemos torcer mientras caemos.
Es tan sólo el extremo de un signo,
la punta sin pensar de un pensamiento.
Pero basta para evitar el fondo avaro de unas manos
y la miseria azul de un Dios desierto.
Se trata de doblar algo más que una coma
en un texto que no podemos corregir.
882
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Los Formales Y El Frío

Mientras comían juntos y distantes y tensos
ella muy lentamente y él como ensimismado
hablaban con medida y doble parsimonia
de temas importantes y de algunos quebrantos

entonces como siempre o como casi siempre
el desvelo social condujo a la cultura
así que por la noche se fueron al teatro
sin tocarse un ojal ni siquiera una uña

su sonrisa la de ella
era como una oferta un anuncio un esbozo
su mirada la de él
iba tomando nota de cómo eran sus ojos

y como a la salida soplaba un aire frío
y unos dedos muy blancos indefensos y tristes
apenas asomaban por las sandalias de ella
no hubo más remedio que entrar en un boliche

y ya que el camarero se demoraba tanto
llegaron cautelosos hasta la confidencia
extra seca y sin hielo por favor y fumaron
y entre el humo el amor era un rostro en la niebla

en sus labios los de él
el silencio era espera la noticia era el frío
en su casa la de ella
halló café instantáneo y confianza y cobijo

una hora tan sólo de memoria y sondeos
hasta que sobrevino un silencio a dos voces
como cualquiera sabe en tales circunstancias
es arduo decir algo que realmente no sobre

él probó sólo falta
que me quede a dormir
y ella también probó y por
qué no te quedas
y él sin mirarla no me lo digas
dos veces
y ella en voz baja bueno y por qué
no te quedas

y sus labios los de él
se quedaron gustosos a besar sin usura
sus pies fríos los de ella
que eran sólo el comienzo de la noche desnuda

fueron investigando deshojando nombrando
proponiéndose metas preguntando a
los cuerpos
mientras la madrugada y los temas candentes
conciliaban el sueño que no durmieron ellos

quién hubiera previsto aquella tarde
que el amor ese célebre informal
se dedicara a ellos tan formales
759
Jesús Hilario Tundidor

Jesús Hilario Tundidor

País Del Águila

Fácil, en la meseta castellana
es el cielo, franco
el espacio, sin puertas, extendido,
país puro del águila... Pero
hondamente aquí
oxígeno mortal llevan sus aires
y un moho la libertad que quema el ámbito
de su llanura, ¡tanta contraria ley
marchitó a quien la puebla!
Y así encina y pinar ofrecen siempre
recogimiento, mas la acidia y la envidia
no abandonan sus hojas
que la lluvia no arrastra, ni lo mezquino
su corazón que poseído hubiera
las vastas galerías donde nace
la luz que cerca habita.

No pudo ser, por eso vengo ahora
a contemplar este abierto ofertorio donde
sobre aquella hermosura
—que acaso no merezcan
sus hombres—
el más hondo pensar aquí se inicia.
462
Diego de Torres y Villarroel

Diego de Torres y Villarroel

Ladrones De Corte

Oigo decir a muchos cortesanos
tal oficina tiene tres mil reales
pero vale diez mil y muy cavales
¡válgame Dios y azotan a gitanos!

Aquestos son rateros chabacanos
que pillan una capa, unos pañales,
un borrico, una mula y sus caudales,
no llegan a seis cuartos segovianos.

Reconoces los montes es quimera
que no son hermitaños los ladrones
ni en los jarales buscan su carrera.

Haga aquí la justicia inquisiciones
y verá que la Corte es madriguera
donde están anidados a montones.


585

A Un Tratado Impreso Que Un Hablador Espeluznado De Prosa Hizo En Culto

Leí los rudimentos de la Aurora,
Los esplendores lánguidos del día,
La Pira y el construye y ascendía,
Y lo purpurizante de la hora,

El múrice y el Tirio y el colora,
El Sol cadáver cuya luz yacía,
Y los borrones de la sombra fría,
Corusca Luna en ascua que el sol dora,

La piel del Cielo cóncavo arrollada,
El trémulo palor de enferma Estrella,
La fuente de cristal bien razonada.

Y todo fue un entierro de doncella,
Doctrina muerta, letra no tocada,
Luces y flores, grita y zacapella.
422
Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Como El Que Enfermedad De Muerte Tiene

Como el que enfermedad de muerte tiene,
que está de su salud desconfiado,
ni se puede alegrar del mal pasado,
ni gozo entero haber del bien que viene;

pensando en el morir, si se detiene,
es porque el plazo cierto no ha llegado,
de cuya causa el mejorar de estado
ni lo asegura ya, ni lo entretiene;

tal el triste Vandalio en la estrecheza,
envuelto en un temor con mil temores,
a la bella Amarílida decía:

«Poca seguridad, menos firmeza,
no me dejan gozar vuestros favores;
que un recelo mortal me los desvía».
368
Roberto Juarroz

Roberto Juarroz

15

El amor empieza cuando se rompen los dedos
y se dan vuelta las solapas del traje,
cuando ya no hace falta pero tampoco sobra
la vejez de mirarse,
cuando la torre de los recuerdos, baja o alta,
se agacha hasta la sangre.

El amor empieza cuando Dios termina
y cuando el hombre cae,
mientras las cosas, demasiado eternas,
comienzan a gastarse,
y los signos, las bocas y los signos,
se muerden mutuamente en cualquier parte.

El amor empieza
cuando la luz se agrieta como un muerto disfrazado
sobre la soledad irremediable.

Porque el amor es simplemente eso:
la forma del comienzo
tercamente escondida
detrás de los finales.
533
Juan Ramón Jiménez

Juan Ramón Jiménez

Voces De Mi Copla - Vii - Cárcel

La media puesta de sol
tiñe con su grana de oro
mi otro medio corazón.
626
Jesús Hilario Tundidor

Jesús Hilario Tundidor

Poética

El ala del espíritu
venerable, una vez, en la noche tocó
mi frente. Lluvia de luz,
tormenta
de silencios. Prisionero
para nunca yazgo de su deslumbre.
447
Diego de Torres y Villarroel

Diego de Torres y Villarroel

A Francisca De Castro, Cómica Y Cantora

Bella madre de Amor dádiva hermosa
que hizo a la tierra Jove soberano
embeleso del chiste cortesano
y reina del donaire poderoso

¡Oh! mil veces felice la dichosa
hora en que el cielo dio con larga mano
para deleite del linaje humano
al mundo tu belleza prodigiosa

¡Oh! si fuese la voz de mi instrumento
émula de los cantos más gloriosos
y no desagradable ronca y triste

Pasara yo mi vida y que contento
celebrando com himnos armoniosos
la fortunada aurora en que naciste.


437

De Vuelta A Casa - Al Salir De Bilbao, Lloviendo

DE VUELTA A CASA

Al salir de Bilbao, lloviendo, el 20-IX-10


Desde mi cielo a despedirme llegas

fino orvallo que lentamente bañas

los robledos que visten las montañas

de mi tierra, y los maíces de sus vegas.

Compadeciendo mi secura, riegas

montes y valles, los de mis entrañas,

y con tu bruma el horizonte empañas

de mi sino, y así en la fe me anegas.

Madre Vizcaya, voy desde tus brazos

verdes, jugosos, a Castilla enjuta,

donde fieles me aguardan los abrazos

de costumbre, que el hombre no disfruta

de libertad si no es preso en los lazos

de amor, compañero de la ruta.

841
Gutierre de Cetina

Gutierre de Cetina

Como El Que Enfermedad De Muerte Tiene

El más alto y más dulce pensamiento
del cuidado mayor, que más quería,
un sospiro secreto en que abscondía
la hermosa ocasión de su tormento,

todo cuanto favor, cuanto contento
tuvo jamás, cuanto tener podría,
Vandalio, pastor bético, ofrecía
al Amor, muy lloroso y descontento.

«Señor —dijo al fin— si el sacrificio
miras cuál puede ser que mayor sea,
si a la intención tú sabes bien mi historia,

»sólo te pido, en premio del servicio,
la salud de Amarílida: no vea
el mundo así perder su mayor gloria».
339
Roberto Juarroz

Roberto Juarroz

13

Hay palabras que no decimos
y que ponemos sin decirlas en las cosas.

Y las cosas las guardan,
y un día nos contestan con ellas
y nos salvan el mundo,
como un amor secreto
en cuyos dos extremos
hay una sola entrada.

¿No habrá alguna palabra
de esas que no decimos
que hayamos colocado
sin querer en la nada?
460
Mario Benedetti

Mario Benedetti

Una Mujer Desnuda Y En Lo Oscuro

Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda

una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincón las telarañas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan

una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocación para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazón un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo

una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.
633
Jesús Hilario Tundidor

Jesús Hilario Tundidor

Después Que Cae La Sombra

DESPUÉS QUE CAE LA SOMBRA

Antonio Machado


Definitivamente he comprendido.

Todo el que bulle o hace ruido o grita

y gesticula y queda, unos instantes,

en la primera página de un mundo

inútil, locuaz mudez de muerte

representa. Paso fugaz, ira fugaz

es en el amplio conocer que olvida,

máscara, son, viento de una mañana.


Pero aquel que se sabe poderoso,

encauzado en el mar, llamado dentro

de una mortal entrega, de una lenta

labor, en la que vida o muerte sólo

es material de arquitectura o tránsito,

aquél que sufre y calla, acepta y toma

su herramienta, derrumba y edifica,

desnuda y viste, y multiplica el único

instante concedido, siendo humilde

penetra victorioso, pues conoce

que su ámbito es la luz y allí es su triunfo

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