Citas
Citas para inspirar y reflexionar
La pasión es una fuerza cósmica, como la gravitación.
Es ley de nuestra naturaleza que los grandes pensamientos vengan del corazón.
En la mayoría de los hombres, la calma es letargia, y la emoción es furor.
Es maravilloso lo que es capaz de hacer un hombre cuando se le enciende la sangre.
La peor enfermedad del alma es el frío.
Es un gran engaño creer que el hombre mediano sólo es susceptible de pasiones medianas.
El corazón es un músculo muy pero que muy elástico.
La gente aprende a disimular su ignorancia, lo mismo que sonríe para ocultar sus lágrimas.
Un pedante es un estúpido adulterado por el estudio.
Nadie debe cometer la misma tontería dos veces; la elección es suficientemente amplia.
Soy paciente con los estúpidos, pero no con los que están orgullosos de serlo.
Lo peor de todo es que los tontos siempre están seguros y los listos no hacen más que dudar.
Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además, también lo son la mitad de los que no lo parecen.
Bien se le puede perdonar a un hombre ser necio una hora cuando hay tantos que no lo dejan de ser en toda su vida.
El medio más seguro de ocultar a los otros los límites del propio saber es no traspasarlos.
Existen sólo dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana, y de la primera no estoy seguro.
Si cincuenta millones de personas piensan una tontería, sigue siendo una tontería.
Hay hombres que sólo tienen una idea, y equivocada.
De cuando en cuando, un tonto, por casualidad, ha de tener razón.
Cuando la naturaleza excede a la cultura, tenemos al rústico. Cuando la cultura excede a la naturaleza, tenemos al pedante.
¡No te rías de la tontería de los demás! Puede representar una oportunidad para ti.
Hay tonterías bien ataviadas de la misma manera que hay tontos bien vestidos.
Un tonto resulta aburrido, muy aburrido, pero un pedante es inaguantable.
Es necesario que ese hombre sea un gran ignorante, puesto que contesta a todo cuanto se le pregunta.
Cuando se hacen tonterías, éstas por lo menos deben dar resultado.
Hay un signo infalible para reconocer a un genio: todos los idiotas le cierran el camino.
El inconveniente de la inteligencia radica en que se ve uno forzado a estar aprendiendo constantemente.
Como el águila, las inteligencias realmente superiores se ciernen en la altura, solitarias.
Lo que los hombres quieren, de hecho, no es el conocimiento, sino la certeza.
Genio es personalidad con dos duros de talento.
El hombre de talento es aquel que lo sabe todo por instinto.
Lo que hay que preguntarse es quién es mejor sabio, no quién es más sabio.
Si he visto más lejos ha sido porque me he subido a hombros de gigantes.
El deseo de parecer listo impide a menudo el llegar a serlo.
Todos desean saber, pero nadie quiere pagar el precio.
El secreto de la genialidad es el de conservar el espíritu del niño hasta la vejez, lo cual quiere decir nunca perder el entusiasmo.
El talento es una magistratura; el genio, un sacerdocio.
La ciencia es un mueble magnífico para el segundo piso, si se pone el sentido común en la planta baja.
Cuando no se llega a genio, conviene ser claro.
Ni aun el genio muy grande llegaría muy lejos si tuviera que sacarlo todo de su propio interior.
Todo se te perdonará, excepto que seas un genio.
¡Cuántas manzanas cayeron en la cabeza de Newton antes de que captara la indirecta! La naturaleza siempre nos está dando pistas. Nos da pistas constantemente. Y, de pronto, las cazamos.
Para digerir la sabiduría se precisa haberla devorado con apetito.
Lo mejor para el sabio es no parecerlo.
La cultura es una cosa, y el barniz otra.
Todos somos genios. Pero si juzgamos a un pez por su capacidad para trepar a un árbol, pasará toda la vida creyendo que es un estúpido.
Los intelectuales resuelven los problemas, los genios los evitan.
La mente es como un paracaídas... Sólo funciona si la tenemos abierta.